Los profesores pueden salir con estudiantes de otras escuelas

Los expertos dicen que va a ser una cuestión difícil el averiguar cómo reabrir las escuelas primarias cuando la transmisión de enfermedades es muy alta y se ... Las mayoría de autonomías prevé, además, formar grupos burbujas, que son estancos, no tienen relación con los estudiantes de otras clases, y pueden relacionarse con sus compañeros de aula ... Los distritos escolares son significativamente más propensos a contratar consejeros para apoyar a los estudiantes en los grados medios y de secundaria. Entre otras funciones, los consejeros pueden desempeñar un papel vital en la formación de estudiantes y profesores para desescalar y resolver los conflictos. A los candidatos que no poseen ciudadanía americana pero desean continuar su educación en un programa profesional, particularmente en el área de medicina, se les recomienda consultar con las escuelas y programas específicos con anticipación para entender sus políticas de admisión y ayuda financiera a estudiantes internacionales. Muchas escuelas ya carecen de personal y recursos, y los educadores dicen que están luchando para mantenerse al día con las largas listas de tareas de control de virus. Algunos maestros se ... curricular y didáctica de los profesores ... puede desarrollar una matemática significativa orientada al desarrollo de competencias, donde los estudiantes quieren aprender porque saben para qué sirve la matemática, para que la van a utilizar y cuando la pueden aplicar. Con ello se resuelve un programa de la educación matemática, en donde ... Los tamaños de las clases tienden a ser mucho más pequeños. Otra ventaja de ser profesor de escuela privada es que no tienen 50 estudiantes con diferentes estilos de aprendizaje, IEP, modificaciones y adaptaciones. El tamaño de las clases es mucho más pequeño. Lo que permite a los maestros desarrollar relaciones fantásticas con sus alumnos. Los estudiantes pueden reunirse uno a uno con un maestro u otro miembro del personal, o en grupos con un máximo de 12 alumnos con hasta dos supervisores o profesores adultos. Los profesores y los estudiantes deben llevar mascarilla, pero no en las clases propiamente dichas, sino en zonas comunes como los pasillos, los aseos o las salas de reuniones. Apenas el 67 por ciento de los estudiantes que tienen habilidades limitadas en inglés lograron graduarse de bachillerato en cuatro años, comparado con el 84 por ciento de todos los estudiantes ...

¿Soy la mala por negarme a pagar quinientos a una compañera?

2020.07.31 09:29 curiosaentodo ¿Soy la mala por negarme a pagar quinientos a una compañera?

Bien, no sé si esta publicación rompe con alguna regla, lo siento si es así. Sólo que esto me ha puesto muy pensativa desde que sucedió y necesito saber si soy la mala. Siéntanse en libertad de eliminarla si es así. También la publico aquí porque mi inglés es un asco. Comencemos (es una historia larga y es MI VERSIÓN entonces pónganse cómodos y tomen algo pues esto será MUY largo). Es mi primera publicación así que lamento si está revuelto o algo.
Todo comienza cuando conocí a esta chica, la cual nombraremos como Berta, habrán más personajes pero bueno, Berta es la principal aquí (a demás de mí) la conocí en la preparatoria, en las primeras semanas de clases, (yo realmente soy alguien que no hace amigos con facilidad, soy tímida, insegura y casi nada sociable, pero intento acercarme pues me gusta conocer gente y tener amigos aunque son muy poquitos los que tengo). Me costó acercarme, era muy cortante conmigo; con el tiempo pude conversar con ella más ya que en los proyectos nos juntábamos en el mismo equipo.
Me cambié de colegio para la prepa. No estaba para nada acostumbrada a trabajar en un equipo donde uno hace todo y los demás sólo te ven trabajar o hacen casi nada. En mi antigua escuela si no trabajas, te sacaban del equipo sin excepción. En este nuevo colegio todos eran más tranquilos, y yo no sabía cómo comportarme, era muy estricta en los trabajos en equipo y durante un semestre entero me peleaba mucho con el equipo que compartíamos Berta y yo. Al final decidí salirme y ella se fue también, ambas estábamos cansadas de pelear y gastar horas de sueño.
No, no estábamos haciéndonos mejores amigas ni nada pero coincidíamos en que no era bueno para ninguna quedarse. Terminamos en diferentes equipos. El siguiente semestre tuve realmente muchísimos problemas y me la viví llorando, apagada, y con mucho estrés (cosas que contaré en otra historia) y de vez en cuando ella me llegó a hablar y escuchar, lo cual me hizo pensar que era una niña muy linda y comprensiva, realmente la admiraba, es alguien que siempre tiene ideas, talento artístico, y sabe sacar mucha plática. Me hacía sentir bien cuando platicábamos.
Poco a poco me di cuenta de cosas que no me agradaban mucho como el hecho de que siempre tenía ideas pero no permitía que otros aportaran, es decir que siempre le gustaban las cosas a su modo. También que le gustaba destacar en trabajos y que sólo trabajaba en cosas que le interesaban. (Claro, en alguien muy creativo, es más fácil trabajar en cosas así y no en física o matemáticas si estas no son tu fuerte) pero era extraño que cuando eran trabajos como escribir una canción o grabar un comercial, estaba muy dispuesta. Si era para un trabajo de laboratorio o una tarea de investigación siempre estaba ocupada en la calle, se quedó dormida, etc. Había pretextos. De todos modos, como trabajaba bien en otras cosas, lo dejábamos pasar. También noté que le gustaba restar un poco a los demás y comencé a sentir que no trabajaba bien en equipo.
Todos en el salón sabíamos que estaba loca por un maestro en específico, aquí es un ejemplo de cómo quiso destacar en un trabajo y hacernos ver mal a nosotros (o bueno, se puso como la heroína y aunque lo fue, no fue del modo que cuenta). En este caso se tenía que escribir una canción, yo tenía una idea tranquila pero no sabía expresarla, al final ella dijo que se encargaría (esto es algo que también es común en ella, cuando no quiere trabajar, se ofrecía a hacerlo en su casa o a veces era porque sólo ella se entendía) pero resultó que le pidió ayuda a un amigo para que se la escribiera y ya sólo era cantarla, ella la pasó a su instrumento. Al momento de redactar el documento de cómo se escribió la canción, puso algo como "Nosotros realmente no estamos familiarizados con esto de escribir canciones, pero para Berta no fue así, gracias a sus poemas y ayuda de su instrumento, la canción fue posible" no recuerdo las palabras pero bueno, el punto es que fue evidente el porqué hizo esto: el maestro que se sabroseaba era quien lo calificaba. Bien, no es para tanto, al menos quiso ayudar al equipo. Y lo hizo.
Ok, no nos hizo ver mal tal cual, pero sí me sorprendió. Pasemos a otro trabajo, en este caso, era hacer una reseña donde grabábamos un vídeo para yt y hablábamos sobre un libro; ella, yo y otra persona nos tocó ser quienes salían en el vídeo. Inventamos un guion y nos pusimos a ensayar. Se le ocurrió decir que dijéramos que era su canal y que nos retaba a leer un libro, ok nada mal, pero luego propuso que me preguntara porqué me puse de grosera y enojona cuando me "recomendó" el libro. No lo vi necesario, ni para hacerlo más real, porqué esa necesidad de que me vea como la "mala" del cuento, pero bueno accedí a la mala.
Son cosas que puedes dejar pasar, al cabo sólo era un trabajo. Fuera de los estudios yo intentaba acercarme, como dije, me sentía cómoda con ella. Pero siempre quería estar cerca de su bff que llamaremos "Ruth". Cuando llegaba al colegio y me acercaba a saludar, me preguntaba si había visto a "Ruth bebé" (sí, así lo decía), y en varios momentos, sólo quería estar con ella. (supongo que es algo normal, todos queremos estar con un amigo más cercano) lo raro era que una vez hablamos y me dijo que se sentía mal porque Ruth la cambiaba por otras personas y se sentía más alejada y en nuestros retiros donde nos abríamos entre el salón, decía que le gustaría que más personas se le acercaran, entonces me preguntaba si no se daba cuenta de que yo me acercaba. Incluso en el último retiro, ELLA propuso que nos juntáramos Yo, ella, Paola y Esperanza (nombres cambiados, por supuesto) a ver películas en una casa. Yo estaba más que feliz, no hay nada mejor que convivir con tus amigas, creí que era una oportunidad para acercarnos más. Pero unos días después de que no hubiesen tocado el tema den nuevo les comenté a Paola y Esperanza que le preguntaría a Berta cuándo le parece juntarnos; a lo que ellas respondieron: oh no, nos canceló. Dijo que las vería con Ruth. Me decepcioné porque bueno, siempre era así. Al menos así podría acercarse a Ruth denuevo.
Finalmente entramos a un nuevo año de prepa, ergo: nuevo salón, nuevos compañeros. Las listas me informaron que Paola y Esperanza este año estarían en mi salón (el pasado no lo estuvieron) al igual que Berta. Yo estaba muy feliz, tenía la esperanza de que este fuera un gran año. Esta escuela AMA poner trabajos en equipo, yo no los disfruto del todo, se me da más trabajar sola pero no me gustaba la idea de dejar a Paola, Esperanza y Berta solas. Esto lo digo porque los equipos que se formaban eran de este modo:
Maestro: FORMEN EQUIPOS DE SEIS PERSONAS PARA TODO EL SEMESTRE
-Se forman equipos de ocho, cinco y siete- Por lo que sólo estábamos Paola, Esperanza, Berta y yo. Los equipos que les faltaban integrantes eran esos donde una trabaja todo el documento y otra trae el cutter y ambas consiguen la misma calificación (Historia real) por lo que no era viable eso, y los que les sobraban eran de personas "combo", todos juntos sí o sí. Bueno, Berta es muy lista, yo también soy muy buena estudiante al igual que Esperanza, Paola no era la mejor en cuanto investigar pero siempre aportaba algo. No tenía problema, pero qué sucede, resulta que mientras hacíamos la corta lista de cuatro integrantes para trabajos de seis personas, me dice Ruth "no, espera, estoy pensando en irme con el equipo que tiene ocho personas" me quedé muy sorprendida, me dolió, ( debo aceptar que, como eran trabajos de debate y el equipo de ocho estaba formado con dos integrantes del club de debate bastante buenos, entendería porqué no quería competir contra ellos o era más beneficioso trabajar con ellos) pero pues... viendo que de por sí somos un equipo pequeño, reducirlo a uno de tres, sí me dejó un mal sabor de boca, sin decir nada taché su nombre y entregué el papel. El profesor me miró sorprendido y me advirtió que sería un año pesado con un equipo tan corto.
(PD: En el primer debate ganamos, el profesor incluso me dijo que debería entrar al equipo de debate, esto me hizo ver que nadie puede decirnos que somos tontas ni nada a pesar de lo que aparentamos, esto lo escribo porque supe que Berta creyó que no sabíamos trabajar. Así que pudimos seguir adelante todo el año). El último semestre ella se cambió con nosotras, yo gustosa la acepté, olvidé todo. Oh no, gran error.
Semestre final = HARTOS TRABAJOS EN EQUIPOS
Me saltaré varios proyectos de aquí, pues casi todos terminaban con una pequeña pelea o Berta saliiéndose del trabajo porque no hizo su parte y prefería abandonar a desvelarse. Cabe resaltar que , Paola y Esperanza son dos amigas mías quienes no dañan a nadie, son bien tranquilas, un pan de dios. Así que sólo peleábamos Berta y yo.
Aquí es cuando Berta comenzó a actuar muy diferente.
Última presentación antes de la pandemia, hacer una investigación con conclusiones tipo PROPUESTAS. Como podrán suponer, era en equipos, y no era de un tema creativo. Decidimos hacerlo en línea, pero Berta nunca apareció, ella estaba ocupada, ya habíamos acabado con la parte informativa y aparece Berta preguntando en qué ayudaba. Yo le propuse que buscara info para agregar, pero dijo que ya habíamos puesto todo, entonces le propuse que escribiera las propuestas pero ella dijo "bueno, leyendo lo que pusieron, no encuentro propuestas así que pondré mi conclusión". Le comenté de nuevo que eran propuestas pero dijo que ella sabía qué poner y escribió algo tan personal que no aportó al trabajo, le pedí que escribiera lo que el profesor pedía pues era parte de la calificación pero se negó argumentando que "No había algo funcional para las propuestas" le pedí que incluso se inventara algo, al final sólo era un trabajo, y que incluso la ayudaremos a completar pero usó el pretexto más RIDÍCULO "No me engañaré a mí misma escribiendo algo que no creo" eso me dejó tan confundida, al final cada quién escribió una propuesta, ella no, dejó su opinión personalizada y así terminó esta conversación hasta que terminando de presentar chequé mi celular y vi un mensaje de ella diciendo que ya sabía qué poner. Aclaro que no vi el mensaje hasta después de presentar pero me reí un poco porque recordé lo que dijo la noche anterior.
Ahora sí, después de esta larga larga introducción de cómo fue trabajar con ella por dos años, puedo iniciar con lo que respecta a mi pregunta.
Desde que inició el último semestre se nos dejó un trabajo de ecología donde tendríamos que ayudar a una comunidad. Yo realmente en los proyectos, (y creo que todos) preferimos un trabajo donde no tengamos que poner mucho dinero. Vamos, es la prepa, ¿para qué gastar tanto en algo así? En fin, se me ocurría hacer algo con cosas reciclables, pero debo poner que los maestros que tenemos son bien dedicados a su trabajo, es decir, hacen el trabajo con pasión, lo aman realmente. La maestra de ecología era una total mujer verde, entonces cuando estábamos dando ideas para el trabajo, Berta propuso una granja de abejas (apiario) "estaría genial que tuviese cada una un apiario en su casa" bueno, realmente era un proyecto maravilloso, pero pues no ninguna tenía lugar dónde poner una caja así mas que Berta. "En tu cochera" dijo ella, "NO TE VAN A HACER NADA" (esto es más importante más adelante) la maestra finalmente se nos acercó para ver qué íbamos a hacer, le comenté mi propuesta y asintió, pero cuando Berta dijo "yo propongo un apiario" la maestra casi saltó de alegría, obviamente insistió en que ese fuera el proyecto, y bueno a regañadientes aceptamos. Lo hablamos y se ACORDÓ que como ninguna mamá de nosotras permitiría abejas en su casa y por la falta de espacio, sólo Berta tendría el apiario en su casa e iríamos con ella a ayudarla. (Lo hablé con mi mamá y divertida dijo que ni loca dejaría que abejas anduvieran en su casa, a demás de que tengo perros que no querría que destruyeran, atacaran o fueran atacados) El proyecto incluía hacer videos documentando el proceso.
No teníamos una caja de abejas (obviamente) y ella propuso que la HICIÉRAMOS NOSOTRAS MISMAS no hace falta decir que es un trabajo difícil si nunca has usado martillo, taladro, cierra, etc. A demás de lo costoso que sería conseguir los materiales, por lo que se descartó la idea al momento. Avance rápido y finalmente consigo (yo) una caja GRATIS por un contacto. Berta hizo lo que pudo para que nos dieran una pero nos iban a cobrar unos miles de pesos en la caja, la abeja reina, etc. (Hizo lo que pudo, pero ya verán porqué recalco algunas cosas) Estábamos satisfechas con que ya se reduciría el costo del proyecto; la caja estaba usada pero vacía, la llevamos a su casa y a petición de Berta, la dejamos en su cochera y llamé al contacto que me ayudó con la caja para que nos dieran tutoría pues ninguna sabe algo sobre cómo cuidar abejas. Compramos flores para que las abejas tuvieran de qué alimentarse, no fueron tan costosas. Nos fuimos todas tranquilas.
Cada parcial teníamos que entregar un avance del proyecto. (Yo trabajo con lo que tengo y me esfuerzo por conseguir lo mejor cuando puedo) Me ofrecí a editar el video con una app de celular, que era lo que tenía en ese entonces, todas aceptaron, ponía calco-manías de abejas, letreros... en fin, el video quedó "tierno" pero a Berta no le pareció, por lo que ella lo terminó editando a su gusto. La maestra podría decirse que yo era de sus favoritas, le gustaban mucho los trabajos que le entregaba, por lo que no veía el problema. En fin, menos trabajo para mí. Hubo dificultades para juntarnos, al ser forzosa la aparición de todos los integrantes en el video, teníamos que juntarnos al menos dos veces a la semana, oh pero Berta... Berta comentó que las tardes sólo podía ciertos días (al igual que nosotras por clases obligatorias de las tardes) sin embargo en los días libres Berta no podía faltar a sus clases de fuera de la escuela, citas con ciertas cosas que no mencionaré, trabajo, etc. (Puedo entender que sea una persona ocupada, pero entonces ¿porqué poner un proyecto tan difícil y hacerte responsable sabiendo que no puedes?
(Oh, y si se preguntan porqué no puse un alto, la maestra insistía que todo saldría de maravilla, no había vuelta atrás) Qué equivocada estaba la maestra.
Todo salió bien el primer parcial. Cuando inicia el encierro, es cuando las cosas salen mal, pues no podíamos juntarnos para continuar y sólo faltaba un vídeo.
Debo explicar algo:
El primer vídeo sólo era explicar el proyecto
El segundo era consiguiendo materiales e iniciando el proceso
El tercero eran los resultados, así que apenas en el tercero estarían entrando las abejas en la historia.

Un día cualquiera, recibimos en el grupo un mensaje de Berta totalmente asustada pues "¡Hay abejas en el apiario! (El tutor nos dijo que conseguir abejas sería rescatándolas, a un costo de 600-800 pesos no recuerdo. Milagrosamente, al tener la caja medio usada, las abejas aparecieron sin necesidad de gastar un solo peso, esto era lo mejor que nos pudo pasar, incluso con una abeja reina, Dios, Oddin, Buda, estaban de mi lado y en el de nuestras carteras) Me pidió que llamara inmediatamente al tutor que fuera a ayuarla, el apiario seguía en su cochera y tenía miedo de que LAS ABEJAS LE HICIERAN ALGO y yo estaba que me moría de risa por dentro porque ella misma dijo que LAS ABEJAS NO TE HACEN NADA, claro que no me puse a discutir y la tratamos de calmar mientras hablaba con él, lo mismo dijo, las abejas no te hacen nada. Pero no escuchó, después de un rato de alarme nos mandó un audio (o mensaje, no recuerdo) diciéndome que la había regado por completo. Se me heló la sangre, ¿qué había hecho?
Resulta que mientras yo hablaba con el tutor, ella llamó a otra persona y ellos eran los dueños oficiales de la caja que me habían prestado (la caja me la prestó un maestro, el tutor se la pidió) y pidieron que se las regresáramos. Le comenté al tutor esto, me dijo que si queríamos conservarla simplemente no le siguiésemos hablando, (sé que estaba mal, pero sólo eran unos meses, estaba desesperada y asustada) el señor pidió la dirección de Berta y ella se la pasó, también le comentó el señor que nos multarían por tener abejas sin permiso y blablablablabla, yo le insistía, suplicaba que no les dijera más pero ella dijo que sí se las entregaría y tendría que comprar otra de tres mil pesos masomenos. Estábamos muy molestas pero ya no había nada qué hacer. Ahora, ella dijo que alguna de nosotras tendría que ir a comprar la caja, yo no me muevo sola por la ciudad, tengo padres protectores, al igual que las otras dos (P Y E) por la pandemia mi familia ni loca quería salir, y bueno P Y E tendrían sus propias razones por las que no pudieron ir. Berta sí se puede mover sola, así que ella se el tutor fueron por la caja. Este ayudó a mover las abejas al nuevo apiario. Claro que los servicios del tutor no eran de a gratis y le cobró todo a Berta, acordamos pagarle cuando nos pudiésemos ver.
Como la pandemia se extendió la maestra CANCELÓ el proyecto y lo transforma en una forma de exentar. El proyecto nuevo era individual (Aleluya cñor Oddin, jebus o Buda) pero sólo quienes participen en la parte final del proyecto antiguo exentarían. Le preguntamos a Berta qué sucedería y dijo "pues yo lo voy a entregar" y mis ojos estaban como platos al leer ese mensaje, pero no soy alguien tranquila (creo que se dieron cuenta) y me puse a defender que nosotras igual deberíamos participar. (Estudiar online fue más complicado de lo que creíamos, exentar habría sido una bendición, así es HABRÍA SIDO) Creo que al final se dio cuenta de que ninguna pagaría si nos saca del proyecto. Ella ya había hecho supuesta mente 90% del vídeo, nos dio unas cuantas frases a narrar y se ofreció a editarlo.
Aquí termina la parte del proyecto por el momento, Berta nos comenta el total de todo y pone que son unos $430 cada una. Es el primer proyecto que pagaba más de doscientos y estaba algo molesta, pero aceptamos pagarle. Pero con la pandemia le pedimos tiempo pues nuestros padres no tenían el dinero por el momento. Ninguna tiene un nivel económico alto, así que entendíamos la situación de cada una. Hubo unos días que en el grupo pedía si ya se lo podíamos pagar, aquí fue cuando hubo algo que me llamó la atención. Berta comentaba que quería comprarse unas cosas de arte con el dinero que le pagaríamos, en mi caso y el de las demás igual el dinero mi familia lo estuvo usando para comida, nada de caprichos. Por lo que esperaba que mínimo diera tiempo para poder establecer el dinero.
Ahora pasemos a otro suceso de otra materia que tiene que ver con esto. Un proyecto algo largo de investigación y creación de infografías y carteles, éramos (como siempre) tres, era un proyecto de.... (adivinaron) seis personas. Mandé mensaje al profesor, quería saber si se podía con otros salones, dijo que sí. P y E insisten que invitemos a Berta al equipo, con tal de trabajar menos, estuvimos de acuerdo. Resumen de la conversación.
¿Tienes equipo?
No
¿Te nos unes?
No... esque como que no saben trabajar y tengo que corregirlas mucho y me canso... lo haré sola
Oh bueno, nice
Metimos a otra persona y empezamos a trabajar.
Unos 20 min después de empezar (Tardamos alrededor de unas 6 horas en el trabajo) Recibo un audio de Berta "Oye, siempre sí quiero trabajar, ya no me alcanza el tiempo para hacerlo sola" y pues me quedé como "pues..."
"Ah no, mejor sí lo hago sola" y dejó de contestar
Faltando DIEZ minutos para entregar el proyecto, Berta me manda un audio: Oye Unicornio, como ya las ayudé en entrar en el proyecto, ¿podrían meterme en el trabajo porfa?
Yo lo sentí un tipo amenaza en el momento, pues aún no se entregaba el proyecto, así que podía sacarnos aún, aunque ya no lo creo porque pues se arriesgaría a que no le pagáramos (cuánta guerra por un proyecto) en fin, lo pusimos.
Siguiente proyecto
¿Te nos unes?
Va, pero... nos faltan dos, ¿no?
Sí pero ya tienen todos equipos
¿Se puede con otros salones? (Me imagino que se quiso ir con Ruth)
Sí, también ya tienen equipo.
*Se desconecta*
Nosotras: ._____.
Trabajamos desde las cinco de la tarde hasta la una de la mañana y aún nos faltaba un poco para acabar. Sin ratros de Berta. Acordamos levantarnos temprano para acabarlo.
Faltando denuevo unos minutos para entregarlo, Berta aparece.
"Hola, supongo que ya me sacaron jajaja"
Ninguna respondió, estábamos molestas
"¿Ya acabaron o las ayudo en algo"
-Visto-
-¿Podría alguien responderme al menos?
POR PRIMERA VEZ PAOLA LA ENFRENTO, SE ME HIZO TAN TIERNO Y GLORIOSO
Sí, te sacamos, y ya lo acabamos.
Ok, perdón ¿Me entregan mi dinero?
Bien, aquí ha pasado un tiempo considerable, sin embargo como podrán suponer, las cosas no iban bien. Sólo yo respondí esta vez: Berta, te JURO pagarte, pero no es mi dinero, mis papás tienen que avisarme (cabe aclarar que igual estaban molestos por los sucesos que ocasionaron esto pero igual saben que pagar era lo correcto)
El día de entrega del vídeo Berta me manda mensaje diciéndome que la aplicación con la que editaba se estropeó, y bueno con lo que sucedió la vez pasada no creía que yo editando el video sería una gran opción. (A demás de que TODOS los demás vídeos de otras materias, yo los editaba por horas en un nuevo programa) pero ni P ni E sabían editar así que lo hice, lo edité como lo pidió y faltando una hora maso menos, mi computadora comenzó a fallar y se perdió el archivo y mi aplicación ya no quiso funcionar, me asusté tanto y les informé a mis compañeras, todas estaban asustadas mas ninguna me echó la culpa, hablamos con la maestra y nos dio tiempo de entregarlo. Cabe aclarar que ya todas habíamos entregado todo y este vídeo sólo era para asegurar un diez. Pero no hubo modo de que mi computadora funcionara a tiempo, así que el vídeo se perdió. Es decir, entregamos... nada. Me disculpe muchísimo con el equipo pero ninguna estaba molesta, sólo Berta porque el proyecto fue para nada.
En mi preparatoria si no tienes todo pagado, no te dejan ver tus calificaciones (sigo sin saber con qué promedio me gradué) no hemos podido pagar. Berta mandaba mensajes al grupo pidiendo su dinero en el grupo, yo le respondía que esperara, las demás nunca le respondieron. Hasta que me cansé y esperé a que me dijeran mis padres cuándo lo tendrían. (Son del tipo que si insistes se enojan mucho, dan miedo). Por lo que ya no respondía sus mensajes, siempre respondía lo mismo.Hasta que una vez me marcó, pidiéndome el dinero, la llamada fue la siguiente:
¿Hola?
ZOE ¿ya tienes el dinero?
Déjame ver -la pone en silencio-
Pa, que si ya tienes el dinero
Pues... sólo traigo este billete en mi cartera... pero bueno, dile que sí
-Suspiro- sí, ya lo tengo, puedes venir por él, trae cambio porfavor.
¿No me lo pueden traer?
-Miro a mi papá quien niega con la cabeza-
No, perdón, no podemos
Ok, a las cinco iré, ¿está bien?
Claro, aquí te espero
-No vino-
Insistió que se lo llevara a su casa, pero mi familia no estaba de acuerdo, por lo que me dio la opción de que se lo depositara. Le expliqué esto a mi papá y me dijo molesto que le dijera que no, que si lo necesitaba tanto, que viniera por él. Así lo hice. Ahí empieza el pleito pues Berta se molesta diciendo que no es justo, que no quería quedar mal conmigo, etc. "Te estoy dando opciones" no me estaba haciendo ningún favor realmente, pero pues como dije, mis padres no estaban contentos con esto. "No hubiese hecho el video y exentas que sí me pagas, y como no hiciste nada pues para qué" (borré todo, no recuerdo bien lo que decía) pero ese "No hiciste nada" me rompió, comencé a decirle todo, todo lo que pensaba, lo que sentía, lo que soportaba de ella, las frases que nos decía de lo mal que trabajamos. Fue una gran discusión, ella igual mencionó cosas de mí, no la representaré pues hay cosas que no pienso mencionar. al final de tantas palabras sólo dijo "Mañana voy por el dinero y ya" Estaba por decirle que trajera cambio exacto pero mi enojo y tristeza me hicieron decirle "Pues me la estoy pensando en si te pago o no" Aunque realmente quería decir "en ese momento" y eso la enojó más (por obvias razones) Finalmente le dije que igual molestara a las demás (investigando un poco, a las demás sólo les mandó uno o dos mensajes según me dijeron) Realmente sí quería pagar pero estaba muy molesta en ese momento, y le dije que ese dinero era de mi papá, lo único que había, pero terminó bloqueando mi celular.
No le entregué el dinero, a veces me siento mal por esto pero mis amigos insisten en que estuvo bien defenderme. ¿Uds qué opinan? Aclaro que sé que el dinero sin importar para qué lo quería, pues se lo tendría que pagar, pero sabiendo que es más para un capricho que para una emergencia, mínimo se pudo esperar.
Dudo que alguien lo lea completo pero si lo hacen, espero sus respuestas.
submitted by curiosaentodo to AskRedditespanol [link] [comments]


2018.06.22 00:28 master_x_2k Colmena IV

Capítulo Anterior < Indice > Capitulo Siguiente

Colmena IV

Una gran molestia personal: que me pidan que llegue a un tiempo específico y luego me hagan esperar. Quince minutos era casi mi límite de paciencia.
Mi padre y yo habíamos estado esperando por más de treinta minutos.
“Esto tiene que ser intencional”, me quejé. Nos habían pedido que esperáramos en la oficina de la directora unos minutos después de que llegamos, pero la directora no había estado presente.
“Mmm. Tratando de demostrar que están en una posición de poder, capaces de hacernos esperar”, mi padre estuvo de acuerdo, “Tal vez. O solo estamos esperando a la otra chica.”
Estaba en un ángulo donde si me apoyaba en la silla un poco, podía ver el frente de la oficina a través de un espacio entre la parte inferior de las persianas y la ventana. No mucho después de que llegamos, Emma y su padre habían aparecido, luciendo totalmente casuales y sin estrés, como si fuera un día normal. Ella ni siquiera está preocupada. Su padre era su opuesto físico, más allá del cabello rojo que compartían; era grande en todo el sentido de la palabra. Más alto que el promedio, grande en el medio, y aunque podía hablar suavemente cuando la situación lo requería, tenía una voz poderosa que llamaba la atención de la gente. Emma solo tenía un pecho medianamente grande.
El papá de Emma estaba hablando con la mamá y el papá de Madison. Solo la madre de Madison era realmente pequeña como ella, pero tanto su madre como su padre se veían muy jóvenes. A diferencia de Emma y su padre, Madison y sus padres parecían preocupados, y yo estaba adivinando que algo de lo que el papá de Emma estaba haciendo era tranquilizarlos. Madison, en particular, miraba al suelo y no hablaba, excepto para responder a lo que Emma estaba diciendo.
Sophia fue la última en llegar. Parecía hosca, enojada, una expresión que me recordaba a Perra. La mujer que la acompañó definitivamente no era su madre. Era rubia y de ojos azules, tenía una cara en forma de corazón y llevaba una blusa azul marino con pantalones de color caqui.
La secretaria vino a buscarnos de la oficina no mucho después.
“La mirada en alto, Taylor”, murmuró mi padre, mientras colgaba mi mochila sobre un hombro, “Demuestra confianza, porque esto no será fácil. Puede que tengamos razón, pero Alan es socio de una firma de abogados, es un maestro manipulador del sistema.”
Asenti. Ya estaba teniendo esa impresión. Después de recibir una llamada telefónica de mi padre, Alan había sido el que convocó esta reunión.
Nos dirigieron hacia el pasillo donde estaban las oficinas del consejero, una sala con una mesa de conferencias en forma de huevo. El trío y sus guardianes estaban sentados en un extremo de la mesa, siete en total, y se nos pidió que nos sentáramos en el otro, la punta del huevo. La directora y mis maestros entraron a la sala no mucho después, completando los asientos entre nosotros. Tal vez estaba leyendo demasiado sobre las cosas después de ver un extraño eco de esta situación hace solo dos días, con la reunión de villanos, pero noté que el Sr. Gladly se sentó junto al padre de Madison, y la silla al lado de mi padre se quedó vacía. Hubiéramos estado completamente aislados de la masa de personas al otro lado de la mesa si la Sra. Knott, mi maestra de salón principal, no se hubiese sentado a mi izquierda. Me pregunté si lo habría hecho, si hubiera habido otro asiento.
Estaba nerviosa. Le dije a mi papá que había faltado a clases. No le había contado cuántas, pero no había querido repetir el error de Perra y dejarlo totalmente a ciegas. Me preocupaba que fuera mencionado. Preocupada de que esto no salga como esperaba. Preocupada de encontraría alguna manera de estropearlo.
“Gracias a todos por venir”, dijo la directora, mientras se sentaba, dejando una carpeta delgada frente a ella. Era una mujer estrecha, rubia escuro, con ese corte taza tan severo que nunca pude
entender por qué le gustaba a la gente. Iba vestida como si asistiera a un funeral: blusa negra, suéter y falda, zapatos negros. “Estamos aquí para hablar sobre incidentes en los que uno de nuestros estudiantes ha sido víctima.” Miró la carpeta que había traído, “Srta. ¿Hebert?”
“Esa soy yo.”
“Y las personas acusadas de mala conducta son... Emma Barnes, Madison Clements y Sophia Hess. Has estado en mi oficina antes, Sophia. Solo desearía que tuviera más que ver con el equipo de atletismo y menos con la detención.”
Sophia murmuró una respuesta que podría haber sido un acuerdo.
“Ahora, si entiendo las cosas, ¿Emma fue atacada fuera de las instalaciones de la escuela por la Srta. Hebert? ¿Y poco después, fue acusada de acoso escolar?”
“Sí”, Alan dijo: “Su padre me llamó, me confrontó, y pensé que era mejor llevar esto a los canales oficiales.”
“Probablemente sea lo mejor”, la directora estuvo de acuerdo. “Vamos a darle un fin a esto.”
Luego se volvió hacia mí y hacia mi papá, con las palmas hacia arriba.
“¿Qué?” Pregunté.
“Por favor. ¿Qué cargos pondrías contra estos tres?”
Me reí un poco, con incredulidad, “Que lindo. Entonces, ¿nos llaman aquí con poco tiempo de aviso, sin tiempo para prepararnos, y se espera que esté lista?”
“¿Tal vez esbozar algunos de los incidentes más importantes, entonces?"
“¿Qué pasa con los menores?” La desafié, “¿Todas las pequeñas cosas que hicieron que mi día a día fuera tan miserable?”
“Si no puedes recordar-”
“Recuerdo”, la interrumpí. Me incliné hacia la mochila que había puesto a mis pies y recuperé una pila de papel. Tuve que hojearlo durante unos segundos antes de poder dividirlo en dos montones. “Seis correos electrónicos maliciosos, Sophia me empujó por las escaleras cuando estaba cerca del fondo, me hizo soltar mis libros, tropezó y me empujó no menos de tres veces durante gimnasia, y me tiró la ropa mientras estaba en la ducha después de que la clase de gimnasia había terminado, mojándolas. Tuve que usar mi ropa de gimnasia por el resto de la mañana. En biología, Madison usó todas las excusas que pudo para usar el sacapuntas o hablar con la maestra, y cada vez que pasaba frente a mi escritorio, empujaba al suelo todo lo que tenía en mi escritorio. La estaba esperando la tercera vez, y cubrí mis cosas cuando se acercó, así que, en el cuarto viaje, vació el sacapuntas en una de sus manos y arrojó las virutas sobre mi cabeza y mi escritorio mientras ella pasaba. Las tres me acorralaron cuando terminaron las clases y me quitaron mi mochila y la tiraron a la basura.”
“Ya veo”, la directora hizo una cara comprensiva, “No es muy agradable, ¿verdad?”
“Eso el ocho de septiembre”, señalé, “Mi primer día de regreso a la escuela, el último semestre. El nueve de septiembre- “
“Disculpe, lo siento. ¿Cuántas entradas tienes?”
“Uno para casi todos los días escolares comenzando el último semestre. Lo siento, solo decidí hacer un seguimiento el verano pasado. El nueve de septiembre, otras tres muchachas de mi grado fueron alentadas por esas tres personas a burlarse de mí. Llevaba la mochila que habían arrojado a la basura, por lo que cada niña que estaba al tanto se tapaba la nariz o decía que olía a basura. Se corrió la voz, y para el final del día, otros se habían unido a la broma. Tuve que cambiar mi dirección de correo electrónico después de que mi bandeja de entrada se llenara en solo un día, con más del mismo tipo de cosas. Por cierto, tengo todos los correos electrónicos de odio que me enviaron aquí.” Puse mi mano en la segunda pila de papeles.
“¿Puedo?” Preguntó la Sra. Knott. Le di los correos electrónicos.
“Come vidrio y ahógate. Mirarte me deprime. Muere en un incendio”, recitó mientras pasaba las páginas.
“No nos desviemos”, dijo mi papá, “Llegaremos a todo a tiempo. Mi hija estaba hablando.”
“No terminé el nueve de septiembre”, le dije, “Um, déjame encontrar donde estaba. Clase de gimnasia, otra vez-”
“¿Quieres contar cada incidente individual?”, Preguntó la directora.
“Pensé que querrían que lo hiciera. No pueden emitir un juicio justo hasta que escuches todo lo que sucedió.”
“Me temo que parece bastante, y algunos de nosotros tenemos trabajos a los que volver esta tarde. ¿Puedes reducirlo a los incidentes más relevantes?”
“Son todos 'relevantes’”, dije. Tal vez había alzado la voz, porque mi papá puso su mano sobre mi hombro. Tomé aliento, y luego dije, tan tranquilamente como pude: “Si le molesta tener que escucharlo todo, imagine cómo se sintió vivirlo. Tal vez obtendrás solo una fracción de uno por ciento de una idea de cómo sería ir a la escuela con ellas.”
Miré a las chicas. Solo Madison parecía realmente alterada. Sophia me estaba mirando y Emma se veía aburrida, segura de sí misma. No me gustó eso.
Alan dijo: “Creo que todos comprendemos que ha sido desagradable. Usted ha establecido eso y le agradezco los detalles. Pero, ¿cuántos de esos incidentes puedes probar? ¿Los correos electrónicos fueron enviados desde las computadoras de la escuela?”
“Muy pocas direcciones de correo electrónico de la escuela, principalmente cuentas desechables de hotmail y yahoo”, la Sra. Knott respondió, mientras hojeaba las páginas, "Y para las pocas cuentas de correo electrónico de la escuela que se usaron, no podemos descartar la posibilidad de que alguien no haya dejado su cuenta abierta cuando salieron del laboratorio de computación.” Ella me dio una mirada de disculpa.
“Entonces los correos electrónicos están fuera de discusión”, dijo Alan.
“No es tu lugar para decidir eso”, respondió mi padre.
“Muchos de esos correos electrónicos fueron enviados durante el horario escolar”, recalqué. Mi corazón estaba latiendo. “Incluso los marqué con resaltador azul.”
“No”, dijo la directora, “Estoy de acuerdo con el Sr. Barnes. Probablemente sea lo mejor que centremos nuestra atención en lo que podemos verificar. No podemos decir quién envió esos correos electrónicos y desde dónde.”
Todo mi trabajo, todas las horas que había puesto en registrar eventos cuando recordar los eventos del día era lo último que quería hacer, todo en vano. Apreté los puños en mi regazo. “¿Estás bien?”, Murmuró mi padre en mi oído.
Sin embargo, había muy poco que realmente pudiera verificar.
“Hace dos semanas, el Sr. Gladly se me acercó”, me dirigí a la sala, “Verificó que algunas cosas habían ocurrido en su clase. Mi escritorio había sido destrozado con garabatos, jugo, pegamento, basura y otras cosas en diferentes días. ¿Recuerdas, Sr. Gladly?”
El señor Gladly asintió con la cabeza, “Sí.”
“Y después de la clase, ¿recuerdas haberme visto en el pasillo? ¿Rodeado de chicas? ¿Siendo insultada?”
“Recuerdo verte en el pasillo con las otras chicas, sí. Si mal no recuerdo, no pasó mucho tiempo después de que me dijeras que querías manejar las cosas por tu cuenta.”
“Eso no fue lo que dije”, tuve que controlarme para no gritar, “dije que pensaba que esta situación aquí, con todos los padres y maestros reunidos, sería una farsa. Hasta ahora, no me está demostrando que estaba equivocada.”
“Taylor”, mi padre habló. Puso su mano en uno de mis puños cerrados, luego se dirigió a la facultad, “¿Están acusando a mi hija de inventar todo lo que notó aquí?”
“No”, la directora dijo: “Pero creo que cuando alguien está siendo victimizado, es posible embellecer los eventos o ver el acoso cuando no hay ninguno. Queremos asegurarnos de que estas tres niñas reciban un trato justo.”
“¿Y yo-?” comencé, pero mi papá me apretó la mano y me callé.
“Mi hija merece un trato justo también, y si incluso uno de cada diez de estos eventos ocurrió, se trata de una campaña continua de abuso severo. ¿Alguien está en desacuerdo?”
“El abuso es una palabra fuerte”, Alan dijo, “Todavía no has probado-”
“Alan”, mi padre lo interrumpió, “Por favor, cállate. Esto no es un tribunal. Todos en esta mesa saben lo que hicieron estas chicas, y no pueden obligarnos a ignorarlo. Taylor cenó cientos de veces en tu mesa, y Emma hizo lo mismo en la nuestra. Si insinúas que Taylor es una mentirosa, dilo directamente.”
“Solo creo que ella es sensible, especialmente después de la muerte de su madre, ella-”
Empujé el montón de papeles fuera de la mesa. Había treinta o cuarenta hojas, por lo que era una buena nube de papeles a la deriva.
“No vayas allí”, hablé, en silencio, apenas podía oírme por el zumbido en mis oídos, “No hagas eso. Demuestra que eres al menos así humano.”
Vi una sonrisa en el rostro de Emma, antes de poner sus codos sobre la mesa y ocultarlo con sus manos.
“En enero, mi hija fue objeto de una de las bromas más maliciosas y repugnantes que he escuchado”, le dijo mi padre al director, haciendo caso omiso de los documentos que seguían llegando al piso, “terminó en el hospital Me miraste a los ojos y me prometiste que cuidarías de Taylor y estarías atento. Obviamente no lo has hecho.”
El Sr. Quinlan, mi profesor de matemáticas, habló: “Tienes que entender, otras cosas demandan nuestra atención. Hay una presencia de pandillas en esta escuela, y lidiamos con eventos serios como que los estudiantes lleven cuchillos a clase, consuman drogas y que los estudiantes sufran heridas que ponen en peligro la vida en peleas en el campus. Si no somos conscientes de ciertos eventos, no es intencional.”
“Entonces la situación de mi hija no es grave.”
“Eso no es lo que estamos diciendo”, le respondió la directora, exasperado.
Alan habló, “Vamos a ir al grano. ¿Qué les gustaría ver que suceda, aquí, en esta mesa, que harían que se vayan satisfechos?”
Mi papá se volvió hacia mí. Hablamos brevemente sobre esto. Dijo que, como vocero de su sindicato, siempre entraba en una discusión con un objetivo en mente. Establecimos la nuestra. La pelota estaba en mi cancha.
“Transfiérame a Arcadia High.”
Hubo algunas miradas de sorpresa.
“Esperaba que sugirieras expulsión”, respondió la directora, “La mayoría lo haría.”
“Ni mierda”, dije. Presioné mis dedos en mis sienes, “Lo siento por maldecir. Voy a ser un poco impulsiva hasta que haya superado esta conmoción cerebral. Pero no, sin expulsión. Porque eso solo significa que ellas pueden postularse a la escuela más cercana, Arcadia, y como no están inscriptas en la escuela, significaría una entrada acelerada más allá de la lista de espera. Eso es solo sería recompensarlas.”
“Recompensarlas”, habló la directora. Creo que lo tomó como un insulto. Bien.
“Sí”, le dije, sin preocuparme en lo más mínimo por su orgullo, “Arcadia es una buena escuela. Sin pandillas. Sin drogas. Tiene un presupuesto. Tiene una reputación por mantener. Si me acosaran allí, podría ir a la facultad y obtener ayuda. Nada de eso es cierto aquí.”
“¿Eso es todo lo que querrías?”, Preguntó Alan.
Negué con la cabeza, “No. Si fuera por mí, querría que esas tres tuvieran suspensión con clases durante los dos meses restantes del semestre. Sin privilegios tampoco. No se les permitirían bailes, acceso a eventos escolares, computadoras o un lugar en equipos o clubes.”
“Sophia es una de nuestras mejores corredoras en atletismo”, dijo la directora.
“En serio, en serio no me importa”, respondí. Sophia me miró.
“¿Por qué la suspensión con clases?”, Preguntó el Sr. Gladly, “Significaría que alguien tendría que vigilarlas constantemente.”
“¿Tendría que tomar clases de verano?”, Intervino Madison.
“Habría clases de recuperación si tomamos esa ruta, sí”, dijo la directora, “Creo que eso es un poco severo. Como el Sr. Gladly mencionó, requeriría recursos que no tenemos. Nuestro personal está bastante estirado como está.”
“La suspensión son unas vacaciones”, repliqué, “y solo significa que podrían hacer un viaje a Arcadia y vengarse de mí allí. No. Prefiero que no reciban ningún castigo que verlas suspendidas o expulsadas.”
“Como si eso fuera una opción”, bromeó Alan.
“Cállate, Alan”, respondió mi papá. Para el resto de la mesa, dijo: “No veo nada irreal acerca de lo que mi hija está proponiendo.”
“Por supuesto que no”, dijo el tutor de Sophia, “Te sentirías diferente si las cosas fueran al revés. Siento que es importante que Sophia continúe asistiendo a sus prácticas de atletismo. Los deportes le dan la estructura que ella necesita. Negarle eso solo conduciría a una disminución en su comportamiento y conducta.”
El padre de Madison agregó sus propios dos centavos: “Creo que dos meses de suspensión son demasiados.”
“Me veo obligado a estar de acuerdo en todos los aspectos”, dijo la directora. Mientras mi papá y yo nos movíamos para protestar, ella levantó las manos para detenernos: “Teniendo en cuenta los eventos que ocurrieron en enero, y con la propia admisión del Sr. Gladly de que ha habido incidentes en su clase, sabemos que ha habido algún tipo de intimidación constante. Me gustaría pensar que mis años como educadora me han dado la capacidad de reconocer la culpa cuando la veo, y estoy segura de que estas chicas son culpables de algo de lo que la víctima las acusa. Propongo una suspensión de dos semanas.”
“¿No me estabas escuchando?”, Le pregunté. Mis puños estaban apretados tan fuerte que mis manos temblaban, “No estoy pidiendo una suspensión. Eso es prácticamente lo último que quiero.”
“Estoy del lado de mi hija en esto”, dijo mi padre, “Yo diría que dos semanas son irrisorias, dada esta larga lista de ofensas criminales que estas niñas han cometido, excepto que no tiene nada de gracioso.”
“Tu lista significaría algo si pudieras respaldarla con evidencia”, comentó Alan irónicamente “Y si no estuviera por todo el piso.”
Pensé por un segundo que mi papá lo golpearía.
“Más de dos semanas significarían que las notas de estas chicas sufrirían hasta el punto de que podrían fallar el año”, dijo la directora, “No creo que eso sea justo.”
“¿Y mi trabajo escolar no ha sufrido debido a ellas?”, Le pregunté. El zumbido en mis oídos estaba llegando a su límite. Me di cuenta, tardíamente, que acababa de darle una oportunidad para mencionar mis clases perdidas.
“No estamos diciendo que no,” el tono de la directora era paciente, como si estuviera hablando con un niño pequeño. “Pero la justicia ojo por ojo no le hace ningún favor a nadie.”
Ella no había mencionado las clases. Me preguntaba si ella siquiera lo sabía.
“¿Hay alguna justicia aquí?” Respondí, “No la estoy viendo.”
“Están siendo castigadas por su mala conducta.”
Tuve que detenerme para conscientemente alejar a los bichos. Creo que estaban reaccionando a mi estrés, o mi conmoción me estaba haciendo un poco menos consciente de lo que estaba haciendo con ellos, porque estaban acercándose sin darles la orden. Ninguno había ingresado a la escuela o a la sala de conferencias, afortunadamente, pero cada vez me preocupaba más que mi control se escapara. Si lo hiciera, en lugar de vagar en mi dirección general o gravitar hacia mi ubicación, los bichos se convergirían en un enjambre de pleno.
Tomé una respiración profunda.
“Lo que sea”, le dije, “¿sabes qué? Bien. Permita que se salgan con dos semanas de vacaciones como recompensa por lo que me hicieron. Tal vez si sus padres tienen un gramo de corazón o responsabilidad, encontrarán un castigo apropiado. No me importa. Solo transfiéreme a Arcadia. Déjame alejarme de esto.”
“Eso no es realmente algo que pueda hacer”, dijo la directora, “Hay jurisdicciones-”
“Inténtalo”, le supliqué, “tira de algunas cuerdas, pide favores, habla con amigos en otras facultades.”
“No quiero hacer ninguna promesa que no pueda cumplir”, dijo.
Lo que significaba que no.
Me puse de pie.
“Taylor”, mi papá puso su mano en mi brazo.
“No somos el enemigo”, dijo la directora.
“¿No?” Me reí un poco, amarga, “Eso es gracioso. Porque parece que son ustedes, los matones y los otros padres contra mí y mi papá. ¿Cuántas veces me has llamado por mi nombre, hoy? Ninguna. ¿Sabes por qué? Es un truco que usan los abogados. Llaman a su cliente por su nombre, pero se refieren al otro tipo como la víctima, o el delincuente, dependiendo. Hace que tu cliente
sea más identificable, deshumaniza al otro lado. El empezó a hacerlo desde el principio, tal vez incluso antes de que esta reunión comenzara, e inconscientemente convenció.”
“Estás siendo paranoica”, dijo la directora, “Taylor. Estoy segura de haber dicho tu nombre.”
“Andate a la mierda”, espeté, “Me das nauseas. Eres una ilusa, fangosa, egoísta...”
“¡Taylor!” Mi papá tiró de mi brazo, “¡Detente!”
Tuve que concentrarme un segundo y ordenar a los bichos que se vayan, de nuevo.
“Tal vez traeré un arma a la escuela”, les dije, mirándolos, “si amenazara con apuñalar a una de esas chicas, ¿al menos me expulsarías? ¿Por favor?” Pude ver que los ojos de Emma se abrieron ante eso. Bueno. Tal vez ella dude antes de molestarme otra vez.
“¡Taylor!” Mi padre habló. Se puso de pie y me abrazó con fuerza, mi rostro contra su pecho, así que no pude decir nada más.
“¿Tengo que llamar a la policía?”, Escuché a Alan.
“Por última vez, Alan, cállate”, gruñó mi padre, “Mi hija tiene razón. Esto ha sido una broma. Tengo un amigo en los medios. Creo que voy a llamarla, enviarle por correo electrónico esa lista de correos electrónicos y la lista de incidentes. Tal vez la presión del público haría las cosas.”
“Espero que no llegue a eso, Danny”, respondió Alan. “Si recuerdas, tu hija atacó y golpeó a Emma la noche anterior. Eso es además de amenazarla, aquí. Podríamos presentar cargos. Tengo el video de vigilancia del centro comercial, y un recibo firmado de esa superheroína adolescente, Shadow Stalker, que verifica que vio que sucedió, en lo que pudo haber provocado disturbios.”
Oh. Así que esa era la razón por la que Emma había estado tan confiada. Ella y su padre tenían un as bajo la manga.
“Hay circunstancias atenuantes”, protestó mi padre, “Tiene una conmoción cerebral, fue provocada, solo golpeó a Emma una vez. Los cargos no se mantendrían.”
“No. Pero el caso podría prolongarse por algún tiempo. Cuando nuestras familias solían cenar juntas, ¿recuerdas que dije como la mayoría de los casos se resolvian?”
“Decidido por quién se quedaba sin dinero primero”, dijo mi padre. Sentí que me agarraba un poco más fuerte.
“Puedo ser un abogado de divorcios, pero lo mismo se aplica en un caso criminal.”
Si fuéramos a los medios, presionaría los cargos de asalto solo para drenar nuestras cuentas bancarias.
“Pensé que éramos amigos, Alan”, respondió mi padre, con la voz tensa.
“Éramos. Pero al final del día, tengo que proteger a mi hija.”
Miré a mis maestros. A la Sra. Knott, quien incluso diría que era mi maestra favorita, “¿No ven la mierda que es esto? Nos está chantajeando frente a ustedes, ¿y no pueden entender que esta manipulación ha estado ocurriendo desde el principio?”
La señora Knott frunció el ceño, “No me gusta cómo suena, pero solo podemos comentar y actuar sobre lo que sucede en la escuela.”
“¡Está sucediendo justo aquí!”
“Sabes a lo que me refiero.”
Me alejé. En mi prisa por salir de esa habitación, prácticamente pateé la puerta. Mi papá me alcanzó en el pasillo.
“Lo siento”, dijo.
“Lo que sea”, dije, “estoy tan no sorprendida.”
“Vamos a casa.”
Negué con la cabeza, alejándome, “No. Necesito ir. Irme. No estaré en casa para la cena.”
“Detente.”
Hice una pausa.
“Quiero que sepas que te amo. Esto está lejos de terminar, y te estaré esperando cuando vuelvas a casa. No te rindas, y no hagas nada imprudente.”
Abracé mis brazos cerca de mi cuerpo para hacer que las sacudidas en mis manos se detuvieran.
“Bueno.”
Lo dejé atrás y me dirigí a la puerta principal de la escuela. Comprobando dos veces que no me había seguido y que no podía verme, saqué uno de los teléfonos celulares desechables del bolsillo delantero de mi sudadera. Lisa contesto a mitad del primer llamado. Ella siempre lo hacía, una de sus pequeñas peculiaridades.
“Oye. ¿Como fue?”
No pude encontrar las palabras para una respuesta.
“¿Así de mal?”
“Sí.”
“¿Que necesitas?”
“Quiero golpear a alguien.”
“Nos estamos preparando para una redada en el ABB. No te molestamos porque aún te estás recuperando, y sabía que estarías ocupada con tu reunión en la escuela. ¿Quieres participar?”
“Sí.”
“Bueno. Nos estamos dividiendo por un montón de ataques coordinados con algunos de los otros grupos. Estarías con, eh, un segundo...”
Ella dijo algo, pero no fue dirigido al teléfono. Escuché la voz baja de Brian respondiendo.
“Cada equipo se está dividiendo, es un poco complicado de explicar, pero sí. Perra iría con uno o dos miembros de los Viajeros, algunos de la Cuadrilla de Faultline y probablemente algunos de Imperio Ochenta y Ocho. Nos ayudaría mucho a mantener la calma si fueras también. Especialmente con la tensión entre nosotros y el Imperio.”
Pude ver el autobús al final de la calle, acercándose.
“Estaré allí en veinte minutos.”

Capítulo Anterior < Indice > Capitulo Siguiente

submitted by master_x_2k to Parahumanos [link] [comments]


2018.04.05 20:50 master_x_2k Agitación IV

Capítulo Anterior < Indice > Capitulo Siguiente

_____________________Agitación IV_____________________

“Estaré allí. Sí-” Vi una luz en la ventana de la sala y puse mi mano sobre la mitad inferior de mi teléfono celular mientras investigaba brevemente. Maldita sea, mi papá estaba en casa. Puse el teléfono en mi oreja, “Lo siento, tengo que correr. No. No. Mira-”
Cuando escuché que se abría la puerta del frente, cerré el teléfono y lo metí en mi bolsillo. Me disculparía por colgar más tarde. Definitivamente no quería que mi padre viera el teléfono. No pensaba que me prohibiría tener uno, pero desde la muerte de mi madre, los teléfonos celulares tenían fuertes connotaciones negativas. Eso, y tendría que explicar dónde lo conseguí y cómo lo pagué.
Brian me había dado tres teléfonos celulares idénticos – todos desechables – a primera hora de la mañana, y había decidido ir con él al loft en lugar de ir a la escuela. Tal como lo veía, no tenía mucha oportunidad de concentrarme en las clases con el robo del jueves ocupando mi atención además del estrés de simplemente estar allí y esperar a que aparezcan las consecuencias de haber salteado clases. Además, racionalicé, no tenía mucho sentido ir si sabía que faltaría de nuevo para ir a robar al banco. Me había prometido a mí misma que iría pasado mañana. A afrontar las consecuencias.
Pasé el día con el grupo. Rachel había salido del apartamento; los otros no especificaron por qué y no me interesaba lo suficiente como para arriesgarme a parecer demasiado curiosa al preguntar. Entonces, solo éramos Brian, Alec, Lisa y yo. Habíamos definido los detalles finales del robo y había decidido qué armas quería que Lisa le pidiera al jefe. Elegí un cuchillo de combate y una porra policial telescópica. El cuchillo serviría para emergencias y para aquellas personas que eran demasiado duras para herir con la porra. La porra, de cincuenta centímetros de largo cuando estaba completamente extendida, era para un uso más general, y ofrecía más fuerza de la que obtendría con mis puños. Lisa me había prometido que los tendría para mañana.
Después de eso, evitamos el tema del robo, por algún acuerdo tácito. No sería bueno pensar demasiado o arriesgarse a ponerse demasiado nervioso. De cualquier manera, sentí la necesidad de quemar algo de energía nerviosa, así que ayudé a limpiar el armario de almacenamiento a la hora del almuerzo, con la ayuda de Lisa y Brian. Habíamos solucionado el problema, habíamos encontrado un lugar para todo y habíamos armado la habitación con cosas que les sobraban. El material incluía un tendedero extensible, un vestidor, un colchón inflable y una mesita de noche con una lámpara adjunta. Era suficiente espacio para guardar algunos artículos de tocador, un cambio de ropa o dos, mi traje y mi equipo. Lisa pasó mucho tiempo hablando de lo que podía hacer convertir este espacio en algo mío, lo que podía comprar, cómo podía decorar, pero estaba contenta con lo que teníamos allí. Me gustaba un poco que fuera algo espartano, porque encaja con que no planeaba quedarme tanto tiempo mientras que se sentía extrañamente apreciativo de ser aceptada como parte del grupo.
Habiéndonos cansado, todos nos derrumbamos en los sofás y vimos algunas de las películas de Alec de la Tierra-Aleph[1], la Tierra alternativa con la que nuestra Tierra se había estado comunicando desde que el Profesor Haywire[2] hizo un agujero entre las realidades. Los medios de comunicación eran una de las pocas cosas que se podían intercambiar a través del agujero. Para resumir, podrías obtener libros, películas y DVDs de programas de televisión del otro mundo, si estabas dispuesto a aceptar el precio. ¿El beneficio? Pasé la tarde viendo cómo el otro universo había manejado los episodios uno y dos de las películas de Star Wars.
Realidad: todavía eran bastante decepcionantes.
Para cuando mi padre llegó, tenía chuletas de cerdo descongeladas, espolvoreadas con limón y pimienta y sentadas en una sartén, con verduras en el microondas. Cocinar era el tipo de cosa que comenzabas a hacer cuando solo tenías un padre, a menos que realmente te gustara la comida para llevar.
“Aló”, me saludó mi padre, “Huele bien”.
“Empecé la cena un poco temprano porque hay un lugar al que quiero ir, esta noche, ¿Si eso está bien?”
Trató de ocultarlo, pero pude ver un poco de decepción. “Por supuesto”, dijo, “¿Tus nuevos amigos?”
Asentí.
“Déjame cambiarme y luego te preguntaré todo sobre ellos”, prometió mientras se dirigía al piso de arriba.
Estupendo. No había tenido que responder estas preguntas anoche porque mi padre había trabajado hasta tarde. Mi mente comenzó correr tratando de anticipar preguntas y pensar en detalles creíbles. ¿Debería usar sus nombres reales? ¿O al menos, los nombres que me dieron? No estaba segura de si eso sería un abuso de confianza. Decidí usar sus nombres reales por la misma razón por la que decidí usar el mío con ellos. Simplemente prevenía los desastres si mi padre alguna vez los encontraba, lo cual era una idea aterradora, o si me llamaban.
No tenía que preocuparme que mi padre escuchara del arresto de cuatro chicos, todos los cuales tenían el mismo nombre que mis “amigos”, ya que la mayoría de ellos eran menores de edad y sus nombres se mantendrían ocultos bajo la ley. También tenía la impresión de que los tribunales no siempre desenmascaraban capas cuando los arrestaban. No estaba completamente segura de qué pasaba con eso. Parecía algo sobre lo que preguntarle a Lisa.
Para cuando mi padre había bajado las escaleras, había resuelto tratar de mantener mis mentiras lo más cerca posible de la verdad. Sería más fácil mantener todo en orden de esa manera. Eso, y odiaba mentirle a mi papá.
Mi papá se había cambiado la camisa de vestir y los pantalones de color caqui, en una camiseta y jeans. Me revolvió el pelo y luego se hizo cargo de la última parte de la cocina. Me senté en la mesa para poder hablar con él.
“Entonces, ¿qué está pasando?”, Preguntó.
Me encogí de hombros. Odiaba sentirme así de tensa cerca de mi papá. Nunca me había molestado acerca del acoso, así que siempre había sido capaz de volver a casa y dejar caer mi guardia. No podía hacer eso ahora, porque estaba que él se enterara de mis faltas a clase en cualquier momento, y mis nuevos ‘amigos’ trajeron un montón de secretos y mentiras a la mezcla también. Me sentí como si estuviera al borde de una pérdida de confianza terminal. Un error o una sola llamada telefónica preocupada de la escuela, y mi padre probablemente enloquecería, y las cosas no serían las mismas entre nosotros por mucho tiempo.
“¿Me dirás sus nombres?”, Preguntó. Puso la comida en platos y la llevó a la mesa.
“Brian, Lisa, Alec, Rachel”, confesé, “Son agradables. Me llevo bien con la mayoría de ellos.”
“¿Dónde los conociste? ¿Colegio?”
Negué con la cabeza,” quería alejarme de la escuela por un tiempo, así que tomé un autobús al centro de la ciudad para tomar un descanso. Me encontré con ellos en la biblioteca.” Verdades parciales. Realmente no se podía tomar un autobús hacia el centro de la ciudad y viceversa durante el almuerzo; lo había intentado cuando estaba evitando al trío, pero dudaba que mi padre lo investigara. Sin embargo, técnicamente me cruce con los Undersiders en la biblioteca.
“¿Van a la biblioteca a la hora del almuerzo? ¿Cómo son?”
“Brian es genial. Él es con quien he hablado más.”
“Un chico, ¿eh?” Mi papá movió las cejas hacia mí.
“¡Papá, detente! No es así”, protesté. Dudaba que Brian tuviera el más mínimo interés en mí, sobre todo porque tenía dos o tres años menos que él. Además, bueno, yo era yo. Opté por no mencionar la diferencia de edad a mi padre.
Cambiando el tema, dije, “Lisa es agradable también. Realmente inteligente, aunque no he hablado tanto con ella. Es agradable poder salir con otra chica de nuevo, incluso si ella es muy diferente de mí.”
“Si ella es inteligente, no puede ser tan diferente de ti.”
Podría haberme pateado a mí misma. No podría explicar que ella era una de los malos, mientras que yo era una aspirante a superhéroe, o exactamente cómo era ‘inteligente’. Me había arrinconado en un lugar donde no tenía una respuesta preparada, y tenía que evitar hacer eso. Buscando una respuesta, le dije: “Solo es un año mayor que yo, y ya se graduó de la escuela secundaria”. Esa era la verdad. Ella hizo trampa, pero técnicamente se graduó.
Mi papá sonrió, “Impresionante. Dime que son excelentes estudiantes que pueden servir como buenos modelos para ti “.
Podría haberme atragantado. ¿Buenos modelos de conducta? ¿Ellos? Mantuve mi compostura y me limité a sonreír y sacudir la cabeza, “Lo siento”.
“Una pena. ¿Qué hay de los demás?”
“Alec es el más joven, creo. Un poco difícil de conectar con él. Es un artista increíble, por lo que he visto, pero realmente no lo veo dibujar. Parece algo difícil hacer que se interese o se involucre en algo. Siempre se ve aburrido.” Cuando dije las palabras en voz alta, me di cuenta de que no eran exactamente ciertas. Las dos veces que había visto a Alec reaccionar ante algo había sido cuando le había gastado su pequeña broma a Brian, haciéndolo tropezar, y después de que Perra y yo estuviéramos peleando. Un toque de regodeo en su personalidad, tal vez.
“¿Y la última? ¿Rita? ¿Rachel?”
“Sí, Rachel. No me llevo bien con ella. No me agrada.”
Mi padre asintió, pero no dijo nada. Esperaba a medias la frase parental típica de ‘tal vez si tratas de mostrar interés por las cosas que le gustan’ o algún otro consejo tonto. Mi padre no me hizo eso, solo tomó otro trozo de chuleta de cerdo.
Elaboré un poco, para llenar el silencio, “Ella quiere las cosas a su manera, y cuando no lo consigue, se vuelve cruel. No sé. Ya tengo suficiente de eso en la escuela, ¿sabes?”
“Lo sé”, dijo mi padre. Fue un buen pie para que él me preguntara sobre lo que estaba pasando en la escuela, pero él no lo usó. Se mantuvo callado.
Me sentí inmensamente agradecida en ese momento. Mi papá estaba respetando los límites que yo había establecido, no presionando, no buscando más. Hizo esta conversación mucho más fácil de lo que podría haber sido, y sabía que no podía ser tan fácil para él.
Sentí que le debía algo por eso. Suspirando, admití, “Como, en la escuela. ¿La gente, eh, que me está haciendo pasar un mal rato? Como que me arrinconaron todos, el lunes. Solo, ya sabes, turnándose para insultarme. Es por eso que necesitaba alejarme y me fui al centro.” Me sentí avergonzado al decirlo, porque era lo suficientemente humillante vivirlo como para tener que contarlo, y porque se sentía tan desconectado del resto de la conversación. Pero si no lo decía en ese momento, no creo que hubiera podido.
Mi padre se quedó quieto. Pude ver cómo se componía y elegía sus palabras antes de preguntar: “¿No hay que disminuir lo mucho que apesta ser humillado así, pero no hicieron nada más?”
Levanté las cejas en interrogación mientras masticaba. Lo hicieron, más o menos, pero no pude decir ‘Usaron la muerte de mamá para joderme la cabeza’ sin tener que explicar lo de Emma.
“¿Algo como lo que pasó en enero?”, Preguntó.
Bajé los ojos a mi plato, luego sacudí la cabeza. Después de unos momentos, dije: “No. Enero fue una cosa de una vez. Desde entonces, han hecho ‘’bromas’ más pequeñas, me han molestado, pero no han repetido las actuaciones en ese frente.” Hice citas con mis dedos mientras decía ‘bromas’.
“Está bien”, dijo mi padre, en voz baja, “Es un alivio saber”.
No tenía ganas de compartir más. Uno pensaría que me sentiría mejor, después de abrirme, pero no lo hice. Me sentí frustrada, enojada, incómoda. Fue un recordatorio de que no podía tener una conversación real con mi padre como solía hacerlo. Más que nada, me sentí culpable. Parte de la culpabilidad se debía a que aparentemente había dejado que mi padre pensara que cada vez que me intimidaban, era como había sido ese día, hace casi cuatro meses, cuando las cosas habían empeorado. Apuñale un poco de grasa con mi tenedor.”
“¿Cuándo ibas a salir?”, Preguntó mi papá. Eché un vistazo al reloj digital en la estufa y noté la hora.
Me alegré por la excusa para escapar, “¿Ahora? ¿Está bien eso? No tardaré mucho.”
“¿Te encontrarás con tus amigos?”, Preguntó.
“Solo voy a ver a Lisa para tomar un café y conversar, lejos del resto del grupo”, le dije mientras me ponía de pie y movía mi plato al fregadero. La mentira fue más pesada en mi conciencia después de la conversación abierta que acababa de tener con él.
“Toma, espera”, dijo. Se levantó y buscó en su bolsillo su billetera. Me dio uno de diez, “Para el café. Lo siento, no tengo más. ¿Qué te diviertas?”
Lo abracé, sintiéndome dolorosamente culpable, luego me dirigí a la puerta de atrás para ponerme los zapatos. Estaba abriendo la puerta cuando apenas lo escuché decir, “Gracias.”
“Te quiero papa.”
“Yo también te quiero. Cuídate.”
Cerré la puerta, agarré la bolsa de gimnasia que había escondido debajo de los escalones de atrás y me dirigí a la casa en un trote ligero. Mantuve la bolsa de gimnasia baja para que mi papá no me viera llevándola.
Tomé la misma ruta general que tomé en mis carreras matutinas, en dirección este, hacia la bahía. Esta vez, sin embargo, en lugar de girar hacia el Paseo Marítimo, me dirigí al sur.
En su apogeo, cada pulgada de la ciudad había sido una metrópolis bulliciosa. Los barcos iban y venían a todas horas, los trenes llegaban para entregar los bienes que se enviarían al extranjero y la ciudad estaba repleta de gente. El extremo norte de la bahía, especialmente el área cercana al agua, estaba dedicado completamente a la industria. Barcos, almacenes, fábricas, ferrocarriles y hogares para todos los que se dedicaban a esos trabajos. También tenías al ferry atravesando la propia bahía.
El ferry era el proyecto particular de mi padre. Aparentemente, fue una de las primeras cosas que se fueron cuando la importación / exportación se secó. Sin el ferry, los Muelles se habían desconectado del resto de la ciudad, a menos que estuvieras dispuesto a conducir por media hora más o menos. Mi padre sostenía la opinión de que la falta de ese medio de transporte hacia el resto de la ciudad era la razón por la cual los Muelles se habían convertido en lo que eran hoy. Creía que, si el ferry comenzaba a funcionar nuevamente, se crearían puestos de trabajo, las personas en los vecindarios de bajos ingresos tendrían más acceso al resto de la ciudad, y la dinámica de clase baja o clase alta, sin clase media, de Brockton Bay se suavizaría.
Así que, cuando había estado tratando de pensar en un lugar que era bastante privado pero fácil de encontrar, pensé en el ferry. Probablemente podría agradecerle a mi papá por la idea.
Me acerqué a la estación y encontré un baño en desuso para cambiarme al traje.
El edificio y el ferry en sí estaban bien cuidados, al menos en el exterior, que fue una de las razones por las que mi padre pensó que le costaría muy poco hacer que las cosas funcionaran nuevamente. Aun así, ese no era el problema de la ciudad. No querían proporcionar a los adictos y los pandilleros un acceso fácil al resto de la ciudad, mientras pagaban por brindar el servicio, por la mera esperanza de _tal vez _obtener mejoras para el futuro. Por lo tanto, la ciudad mantuvo la estación y el ferry muy bonitos para cualquier turista que se alejara lo suficiente al sur del Paseo Marítimo y mantenía eternos carteles de ‘temporalmente fuera de servicio’ y ‘muy pronto en todo el edificio y en los folletos. Aparte de los reemplazos regulares para mantenerlos como nuevos, los carteles no se habían eliminado en casi una década.
Ignoré las puertas que daban al interior de la estación y, en su lugar, me dirigí hacia el patio exterior que daba a la bahía. Había algunos paneles grandes de vidrio para romper el viento, y mesas de piedra y bancos para aquellos que quieran sentarse a comer. Fue uno de los mejores puntos de vista para ver el Cuartel General del Protectorado[3] en todo su esplendor. El cuartel era una serie de arcos y agujas montados en una plataforma petrolera renovada. Incluso la plataforma sobre la que se construyó era hermosa, con bordes duros y líneas de barrido. Todo estaba iluminado por focos polarizados y contra una tenue corona de colores cambiantes, como la aurora boreal atrapada en forma de burbuja de jabón. Un campo de fuerza, siempre encendido, protegiendo a las personas que vigilaban Brockton Bay.
Cuartel General del Protectorado
“No estaba seguro si aparecerías”, una voz masculina rompió el silencio.
Me volví para mirar Armsmaster, “Lo siento. Tuve que colgar a tu recepcionista. Llamo la vida real.”
Parecía de alguna manera diferente a la primera vez que lo conocí. Sus labios estaban en una línea dura, sus pies más separados. Tenía los brazos cruzados sobre el pecho con la alabarda en una mano, el palo apoyado contra su hombro. Transmitía una actitud tan diferente que momentáneamente me pregunté si era la misma persona bajo el traje.
“Tengo que pedir un favor”.
[1] Aleph, es la “A” en el alfabeto hebreo.
[2] Haywire: Caótico, loco o fuera de control. Normalmente referido a equipos electrónicos o electricos.
[3] PHQ: Creo ya lo mencioné antes, el Protectorate Headquarters.

Capítulo Anterior < Indice > Capitulo Siguiente

submitted by master_x_2k to Parahumanos [link] [comments]


2018.03.16 05:51 master_x_2k Interludio I Danny

Capítulo Anterior < Indice > [Capitulo Siguiente]()

________________________Interludio I: Danny________________________

“No sabemos cuánto tiempo él había estado ahí. Suspendido sobre el océano Atlántico. El 20 de Mayo de 1982, un crucero viajaba de Plymouth a Boston cuando un pasajero lo vio. Estaba desnudo, sus brazos a su lado, su largo pelo volando en el viento mientras estaba de pie en el cielo, casi a 30 metros sobre las gentiles olas. Su piel y pelo solo pueden ser descritos como oro pulido. Sin bello corporal o ropa que lo cubra, se dice, el se veía casi artificial.
“Después de una discusión que incluía a pasajeros y tripulación, el crucero se desvió para acercarse. Era un día soleado, y los pasajeros se amontonaron contra la barandilla para poder verlo mejor. Como si compartiera su curiosidad, la figura se acercó también. Su expresión inmutable, pero los testigos en la escena reportaron que parecía profundamente triste.
“’Pensé que él iba a quebrarse y llorar en cualquier momento’, dijo Grace Lands, ‘Pero cuando me estire y toque la punta de sus dedos, fui yo el que se echó a llorar.’
“‘Ese viaje en bote era mi viaje final. Tenía cáncer, y no tenía el valor suficiente para enfrentarlo. No puedo creer que estoy admitiendo esto en frente de una cámara, pero regresaba a Boston, donde nací, para acabar con mi mismo. Después de conocerlo, cambie de parecer. No importo de todas formas. Fui a un doctor, y dijo que no había rastro de que alguna vez tuviera la enfermedad.’
“‘Recuerdo que mi hermano, Andrew Hawke, fue el último pasajero en tener algún contacto con él. Subió a la barandilla, y, casi cayéndose, tomó la mano del hombre dorado. El resto de nosotros tuvo que sostenerlo para que no se cayera. Lo que sea que sucedió lo dejó cayado del asombro. Cuando el hombre de la piel dorada se fue volando, mi hermano se quedó en silencio. El resto del camino a Boston, mi hermano no dijo una palabra. Cuando desembarcamos, y el efecto se rompió finalmente, mi hermano balbuceaba como un niño emocionado a los reporteros.’”
“El hombre dorado reaparecería muchas veces más a lo largo de los meses y años. En algún punto, se puso ropas. Al principio, una sábana vestida sobre un hombro y fijada a ambos lados de la cadera, luego ropas más convencionales. En 1999, se puso el leotardo blanco que aun viste hoy. Por más de una década, nos preguntamos, ¿Donde consiguió nuestro hombre dorado estas cosas? ¿Con quién estaba en contacto?
“Periódicamente al principio, entonces con un aumento de frecuencia, el hombre dorado comenzó a intervenir en tiempos de crisis. Para eventos tan pequeños como el choque de un auto, tan grandes como desastres naturales, ha llegado y usado sus habilidades para salvarnos. Un resplandor de luz para congelar agua reforzando un dique debilitado por un huracán. Un acto terrorista prevenido. Un asesino serial atrapado. Un volcán calmado. Milagros, se decía.
“Su paso aumento, tal vez porque todavía estaba aprendiendo lo que podía hacer, tal vez porque estaba desarrollando un mejor sentido de donde era necesitado. Para mitad de los 90s, viajaba de crisis en crisis, volando más rápido que la velocidad del sonido. En quince años, no descansó.
“Solo se sabe de una vez que hablo en treinta años. Después de extinguir un incendio masivo en Alexandrovsk, él se detuvo para examinar la escena y estar seguro que no quedaran llamas. Un reportaron le hablo, y le pregunto, ¿‘Kto vy?’ - ¿Qué eres?
“Conmocionando al mundo, captado en cámara en una escena repetida innumerables veces, el respondió en una voz que sonaba como si nunca hubiera producido un sonido antes. Apenas perceptible, le dijo, ‘Scion’.
“Se convirtió en el nombre que usamos para él. Irónicamente, por que tomamos una palabra que significa descendiente, y la usamos para nombrar al primero de muchos individuos con superpoderes – parahumanos - en aparecer a lo ancho de la Tierra.
“Solo cinco años después de la primera aparición de Scion, los superhéroes emergieron de la cobertura del rumor y el secreto para mostrarse al público. Aunque los villanos siguieron poco después, fueron los héroes los que rompieron cualquier ilusión de que los parahumanos fueran figuras divinas. En 1989, intentando apaciguar un disturbio causado por un juego de basquetbol en Michigan, el superhéroe conocido por el público como Vikare intervino, solo para ser aporreado en la cabeza. Murió no mucho después de una embolia cerebral. Mas tarde, seria revelada su identidad como Andrew Hawke.
“La era dorada de los parahumanos fue de esta forma muy corta. No eran las figuras divinas que habían parecido ser. Los parahumanos eran, después de todo, gente con poderes, y la gente tiene defectos. Las agencias gubernamentales tomaron una mano más firme, y los estado-“
La televisión se apagó, y la pantalla se volvió negra, cortando el documental a mitad de la oración. Danny Hebert suspiro y se sentó en la cama, solo para pararse un momento después y empezar a caminar de un lado a otro.
Eran las tres y cuarto de la mañana, y su hija Taylor no estaba en su cuarto.
Danny se pasó las manos por el pelo, que era lo suficientemente delgado como para estar más cerca de la calvicie que no. Le gustaba ser el primero en llegar al trabajo, observando a todos llegar, haciéndoles saber que estaba allí para ellos. Así que, por lo general, se acostaba temprano; se acostaría a las diez de la noche, más o menos dependiendo de lo que estuviera en la televisión. Solo esta noche, pasada la medianoche, se había sentido perturbado por un sueño inquieto cuando sintió, en vez de oír, el cierre de la puerta trasera de la casa, justo debajo de su dormitorio. Había buscado a su hija, y había encontrado su habitación vacía.
Así que esperó a que su hija volviera por tres horas.
Incontables veces, había mirado por la ventana, esperando ver entrar a Taylor.
Por vigésima vez, sintió el impulso de pedirle ayuda a su esposa, por consejo, por apoyo. Pero su lado de la cama estaba vacío y lo había estado durante algún tiempo. Diariamente, al parecer, le daba el impulso de llamar a su teléfono celular. Sabía que era estúpido, ella no contestaría, y si él le daba vueltas a eso por mucho tiempo, se sentía enojado con ella, lo que hacía que se sintiera peor.
Se preguntó, incluso cuando sabía la respuesta, por qué no le había dado a Taylor un teléfono celular. Danny no sabía lo que estaba haciendo su hija, lo que la llevaría a salir de noche. Ella no era de ese tipo. Podía decirse a sí mismo que la mayoría de los padres se sentían así por sus hijas, pero al mismo tiempo, él lo sabía. Taylor no era social. No iba a fiestas, no bebía, ni siquiera estaba interesada en el champán cuando celebraban juntos el Año Nuevo.
Dos posibilidades siniestras seguían fastidiándolo, ambas demasiado creíbles. La primera fue que Taylor había salido a tomar aire fresco, o incluso a correr. Ella no era feliz, especialmente en la escuela, él lo sabía, y el ejercicio era su forma de resolverlo. Podía verla hacerlo un domingo por la noche, con una nueva semana en la escuela que se avecina. Le gustaba que correr la hiciera sentirse mejor consigo misma, que parecía estar haciéndolo de una manera razonable y saludable. Solo odiaba que ella tuviera que hacerlo aquí, en este vecindario. Porque aquí, una chica delgada en su adolescencia era un objetivo fácil para el ataque. Un asalto o algo peor: ni siquiera podía articular la peor de las posibilidades en sus propios pensamientos sin sentirse físicamente enfermo. Si ella hubiera salido a las once de la noche a correr y no había regresado a las tres de la mañana, eso significaba que algo había sucedido.
Miró por la ventana otra vez, en esa esquina de la casa donde el charco de iluminación bajo la luz de la calle le permitiría verla acercándose. Nada.
La segunda posibilidad no fue mucho mejor. Sabía que Taylor estaba siendo hostigada. Danny lo descubrió en enero, cuando sacaron a su hija de la escuela y la llevaron al hospital. No a la sala de emergencias, sino la sala psiquiátrica. Ella no diría por quién, pero bajo la influencia de las drogas que le habían dado para calmarse, había admitido que estaba siendo victimizada por matones, usando el plural para darle una pista de que era un ellos y no un él. o una ella. Ella no lo había mencionado, el incidente o el acoso, desde entonces. Si él empujaba, ella solo se ponía tensa y se volvía más retraída. Él se había resignado a dejarla revelar los detalles en su propio tiempo, pero habían pasado meses sin que le ofreciera indicios ni pistas.
Había muy poco que Danny podía hacer sobre el tema. Había amenazado con demandar a la escuela después de que su hija había sido llevada al hospital, y la junta escolar había respondido llegando a un acuerdo, pagando sus facturas del hospital y prometiéndoles que la protegerían para evitar que tales eventos ocurrieran en el futuro. Era una débil promesa hecha por un personal con exceso de trabajo crónico y no hizo nada para aliviar sus preocupaciones. Sus esfuerzos para que ella cambiara de escuela habían sido obstinadamente contrarrestados con reglas y regulaciones sobre los tiempos máximos de viaje que un estudiante podía tener entre el hogar y una escuela determinada. La única otra escuela a una distancia razonable del lugar de residencia de Taylor era Arcadia High, y ya estaba abarrotada de gente desesperada con más de doscientos estudiantes en una lista solicitando ser admitidos.
Con todo eso en mente, cuando su hija desapareció hasta la mitad de la noche, no pudo evitar la idea de que los matones la hubieran atraído con chantajes, amenazas o promesas vacías. Solo sabía sobre un único incidente, el que la había llevado al hospital, pero había sido grotesco. Se había implicado, pero nunca se revelado, que habían estado sucediendo más cosas. Podía imaginarse a estos chicos o chicas que estaban atormentando a su hija, incitándose unos a otros mientras inventaban formas más creativas de humillarla o dañarla. Taylor no había dicho mucho en voz alta, pero lo que estaba sucediendo había sido tan malvado, persistente y amenazante que Emma, ​​la amiga más íntima de Taylor durante años, había dejado de pasar tiempo con ella. Le irritaba.
Impotente. Danny estaba indefenso donde contaba. No había ninguna acción que pudiera tomar: su única llamada a la policía a las dos de la mañana solo le había dado una explicación cansada de que la policía no podía actuar ni buscarla sin algo más con que trabajar. Si su hija todavía estaba desaparecida después de doce horas, le habían dicho que debería llamarlos de nuevo. Todo lo que podía hacer era esperar y rezar con el corazón en la garganta para que el teléfono no sonara, un oficial de policía o una enfermera al otro lado listos para contarle lo que le había sucedido a su hija.
La más mínima vibración en la casa marco el escape del aire cálido de la casa al frío exterior, y hubo un silbido amortiguado cuando la puerta de la cocina se cerró de nuevo. Danny Hebert sintió una emoción de alivio junto con un miedo abyecto. Si bajaba a buscar a su hija, ¿la encontraría sufriendo o herida? ¿O su presencia empeoraría las cosas si su propio padre viera en su punto más vulnerable después de la humillación a manos de los matones? Ella le había dicho, en todos los sentidos, excepto expresado en voz alta, que no quería eso. Ella le había suplicado, con lenguaje corporal y contacto visual evitado, frases sin terminar y cosas sin decir, que no pregunte, no presione, no vea, cuando se trataba de la intimidación. No pudo decir por qué, exactamente. El hogar era un escape de eso, había sospechado, y si reconocía el acoso, lo hacía realidad aquí, tal vez no tendría ese alivio. Tal vez era una pena que su hija no quisiera que él la viera así, no quería ser tan débil delante de él. Realmente esperaba que ese no fuera el caso.
Así que se pasó los dedos por el cabello una vez más y se sentó en la esquina de la cama, con los codos en las rodillas, las manos en la cabeza y mirando la puerta cerrada de su dormitorio. Sus orejas estaban peladas por la menor pista. La casa era vieja, y no había sido un edificio de alta calidad cuando había sido nueva, por lo que las paredes eran delgadas y la estructura propensa a hacer ruido en cada oportunidad. Hubo un leve sonido de una puerta cerrándose abajo. ¿El cuarto de baño? No sería la puerta del sótano, no había razón para que ella bajara allí, y no podía imaginar que era un armario, porque después de dos o tres minutos, la misma puerta se abrió y se cerró de nuevo.
Después de que algo golpeó en la encimera de la cocina, hubo poco más que un gruñido ocasional de las tablas del suelo. Cinco o diez minutos después de que ella entrara, se produjo el crujido rítmico de las escaleras cuando ella subió. Danny pensó en aclarar su garganta para hacerle saber que estaba despierto y disponible si ella llamaba a su puerta, pero decidió no hacerlo. Estaba siendo cobarde, pensó, como si la limpiar su garganta hiciera realidad sus temores.
Su puerta se cerró con cuidado, casi inaudible, con el más leve toque de puerta en el marco de la puerta. Danny se levantó abruptamente, abriendo su propia puerta, listo para cruzar el pasillo y tocar la puerta de ella. Para verificar que su hija estaba bien.
Fue detenido por el olor a mermelada y tostadas. Ella había hecho una merienda nocturna. Lo llenó de alivio. No podía imaginar a su hija, después de haber sido asaltada, atormentada o humillada, llegando a casa para brindar con mermelada como bocadillo. Taylor estaba bien, o al menos, estaba lo suficientemente bien como para dejarla sola.
Dejó escapar un estremecedor suspiro de alivio y se retiró a su habitación para sentarse en la cama.
El alivio se convirtió en ira. Estaba enojado con Taylor, por hacer que se preocupara, y luego ni siquiera se desviarse de su camino para hacerle saber que estaba bien. Sintió un resentimiento latente hacia la ciudad, por tener barrios y personas en las que no podía confiar a hija. Odiaba a los matones que atacaban a su hija. Detrás de todo, había frustración consigo mismo. Danny Hebert era la única persona que podía controlar en todo esto, y Danny Hebert no había hecho nada que importara. No había recibido respuestas, no había detenido a los agresores, no había protegido a su hija. Lo peor de todo fue la idea de que esto podría haber sucedido antes, con él simplemente durmiendo a través de ello en lugar de quedarse despierto.
Se contuvo de entrar a la habitación de su hija, gritarle y exigirle respuestas, incluso si era lo que quería, más que nada. ¿Dónde había estado ella? ¿Qué había estado haciendo? ¿Estaba herida? ¿Quiénes eran estas personas que la atormentaban? Sabía que, al confrontarla y enojarse con ella, haría más daño que bien, amenazaría con cortar cualquier vínculo de confianza que hubieran forjado entre ellos.
El padre de Danny había sido un hombre poderoso y fornido, y Danny no había obtenido ninguno de esos genes. Danny había sido un nerd cuando el término todavía era joven en la cultura popular, delgado, torpe, miope, gafas, mal sentido de la moda. Lo que había heredado era el temperamento famoso de su padre. Rápido para levantarse y sorprendente en su intensidad. A diferencia de su padre, Danny solo había golpeado a alguien con ira dos veces, las dos veces cuando era mucho más joven. Dicho eso, al igual que su padre, él podía lanzarse en diatribas que dejarían a la gente temblando. Durante mucho tiempo, Danny había visto el momento en que comenzó a verse a sí mismo como un hombre, un adulto, como el momento en el que se había jurado a sí mismo que nunca perdería la paciencia con su familia. Él no le pasaría eso a su hijo como su padre se lo pasó a él.
Nunca había roto ese juramento con Taylor, y sabiendo que eso era lo que lo mantenía encerrado en su habitación, caminando de un lado a otro, con el rostro enrojecido y queriendo golpear algo. Si bien nunca se había enojado con ella, nunca le había gritado, sabía que Taylor lo había visto enojado. Una vez, él había estado en el trabajo, hablando con un ayudante del alcalde. El hombre le había dicho a Danny que los proyectos de reactivación de los muelles estaban siendo cancelados y que, contrariamente a las promesas, iban a haber despidos en lugar de nuevos empleos para los ya beligerantes trabajadores portuarios. Taylor había pasado la mañana en su oficina con la promesa de que saldrían por la tarde, y había estado en posición de verlo explotar de la peor manera con el hombre. Cuatro años atrás, había perdido los estribos con Annette por primera vez, rompiéndose el juramento. Esa había sido la última vez que la había visto. Taylor no había estado allí para verlo gritarle a su madre, pero estaba bastante seguro de haber escuchado algo de eso. Lo avergonzó.
La tercera y última vez que había perdido los estribos donde Taylor estaba en condiciones de saberlo había sido cuando ella había sido hospitalizada después del incidente en enero. Había gritado al director de la escuela, que se lo merecía, y al entonces profesor de biología de Taylor, que probablemente no. Había sido tan malo que una enfermera había amenazado con llamar a un oficial de policía, y Danny, apenas satisfecho, había salido del pasillo a la habitación del hospital para encontrar a su hija más o menos consciente y con los ojos muy abiertos en reacción. Danny albergaba un profundo temor de que la razón por la que Taylor no había ofrecido ningún detalle sobre el acoso fuera por temor a que él, en cólera ciega, hiciera algo al respecto. Le hizo sentirse mal, la idea de que él podría haber contribuido algo al aislamiento autoimpuesto de su hija en la forma en que estaba lidiando con sus problemas.
Le tomó a Danny mucho tiempo calmarse, ayudado diciéndose a sí mismo una y otra vez que Taylor estaba bien, que estaba en casa, que estaba a salvo. Fue una bendición que, cuando la ira se desvaneció, se sintió agotado. Se subió al lado izquierdo de la cama, dejando el lado derecho vacío por un hábito que todavía no había roto, y se cubrió con las mantas.
Él hablaría con Taylor por la mañana. Obtendría una respuesta de algún tipo.
Esa noche soñó con el océano.

Capítulo Anterior < Indice > [Capitulo Siguiente]()

Si hay algún voluntario para QA (edición, corrección) o traducción envieme un PM o deje un comentario.

Capítulo nuevo el Lunes a la 1PM (GMT+3) en Zero's Lair Seriales. Y más tarde aqui en Parahumanos.

submitted by master_x_2k to Parahumanos [link] [comments]


2016.08.24 09:12 curromucho Sociólogo alemán explica cómo la concentración de la riqueza minó la democracia y el Estado de Bienestar

http://ciperchile.cl/2016/08/23/sociologo-aleman-explica-como-la-concentracion-de-la-riqueza-mino-la-democracia-y-el-estado-de-bienesta
Europa sintetiza hoy muchas de las esperanzas, tragedias y contradicciones del mundo moderno. Basta mirar sus fronteras donde millones de familias sirias, afganas, iraquíes y libias esperan en campos de refugiados o mueren en el Mediterráneo intentando entrar a la que consideran la tierra de la seguridad. Los europeos han cerrado la frontera. Se sienten inseguros de su propio futuro y eso reduce la empatía y enfría el corazón. Hace casi dos meses los británicos decidieron abandonar la Unión Europea (el famoso Brexit) con el voto de 17 millones entre los que había desde nacionalistas xenófobos a simples trabajadores (usuales adherentes de la izquierda) hastiados del triunfo del mundo financiero y la decadencia industrial. Muchos creen que si se repitiera esa votación en cualquier país de Europa, los resultados no serían distintos pues en gran parte de ese continente las clases medias y populares se sienten acorraladas entre una elite cada vez más rica y las masas de inmigrantes cuyos países han sido destruidos.
La riqueza tienen un gran peso en esta tragedia, subraya el sociólogo alemán Wolfgang Streeck, director hasta el año pasado del prestigioso Instituto Max Planck para los Estudios de la Sociedad: “Los oligarcas de esos países que han sido devastados viven hace tiempo en Londres o en Nueva York. Y obviamente tienen buenas amistades con aquellos que invaden sus países y destruyen sus estados y sociedades”, dijo Streeck en un cuestionario que respondió para CIPER.
Son las clases medias y los pobres los que se ahogan en el Mediterráneo, o resisten con sus hijos atrapados en ciudades como Aleppo.
Debajo de conflictos que desde Chile tendemos a ver sólo como problemas de nacionalidades o religión, rezuma el viejo tema que, según Streeck, sigue siendo central para entender el mundo moderno: la acumulación de la riqueza.
La miseria que hay en zonas de América Latina, África o el Medio Oriente no puede ser curada a través de la emigración hacia Europa 
¿Qué puede hacer Europa con esos millones de desplazados que no son muy distintos a usted que lee o a mí que escribo? Sólo el año pasado Alemania recibió un millón de inmigrantes cuando Ángela Merkel decidió abrir la ruta a través de los Balcanes. Pero este año Merkel promovió un acuerdo europeo para que los cuatro millones que siguen esperando entrar sean llevados a campos de refugiados en Turquía, lo que fue denunciado por Médicos sin Fronteras como una política inhumana.
Otros países europeos han hecho cosas más controvertidas. El gobierno danés aprobó una ley para incautar a los refugiados bienes por más de US$1.500 y según informa CNN publicó anuncios en diarios de El Líbano, donde hay un millón de refugiados sirios, advirtiendo que no eran bienvenidos.
El caso danés es interesante, pues el ex candidato estadounidense, el demócrata Bernie Sanders, lo enarboló en su campaña como el modelo de organización social que debía seguir Estados Unidos. Sanders se hizo eco de las investigaciones del economista Miles Corak, quien en 2013 se preguntó si EE.UU., pese a que llevó la concentración de la riqueza a niveles inéditos en la historia de la humanidad (ver entrevista a Jeffrey Winters), seguía siendo la tierra de las oportunidades, el lugar en donde independiente de su origen social una persona podía prosperar trabajando duro. Corak mostró que el hijo del pobre estadounidense tiende a seguir siendo pobre y que el hijo del rico se mantiene en la riqueza (lo que no es muy distinto a Chile según los economistas Javier Núñez y Cristina Risco: con una probabilidad del 56% el hijo del rico seguirá perteneciendo al 10 % más rico de la población mientras que en Europa esa persistencia intergeneracional de la riqueza se reduce al 2%). Donald Trump
Donald Trump
Coincidiendo con las investigaciones de la OECD, Corak concluyó que para vivir el “sueño americano” de surgir a punta de esfuerzo había que irse a Dinamarca. Allí, donde los impuestos están entre los más altos del mundo, la equidad en la partida del hijo de un ingeniero y el de un taxista permite que el esfuerzo individual haga una diferencia.
Pero las familias que esperan con angustia en las fronteras de Europa una oportunidad para trabajar duro, enfrentan algo que el estudio de Corak no dice: el sueño danés es sólo para los daneses. O para los europeos y los ricos del mundo.
Hay una contradicción evidente en esto. El Estado de Bienestar está basado en el concepto de justicia social, que les reconoce a las personas derecho a cierto estándar de vida sólo por su condición de seres humanos. La fuerza moral de esta idea se cae a pedazos cuando es incapaz de proteger a niños, pues gran parte de esta discusión de la desigualdad se trata de eso: del destino de los niños ricos y pobres; del niño sirio Alan Kurdi muerto en una playa turca; del niño Omar Daqneesh rescatado de un bombardeo en Aleppo, cuyo rosto cubierto de sangre y polvo nos pregunta qué estamos haciendo; o de los cerca de 10 mil niños que han llegado a Europa solos, de los que no se sabe nada y que según la policía pueden haber caído en redes de abuso sexual.
Los estados de bienestar de Europa, cuyo discurso es proteger a las personas, ¿no pueden dar a la crisis de los refugiados una respuesta distinta a la de Donald Trump, quien prometió levantar un muro para defender a EE.UU. de la inmigración latinoamericana? ¿Cuál es la posición de la izquierda europea?, no la de Tony Blair, ex primer ministro del Reino Unido, quien se plegó irresponsablemente a la guerra contra Irak convocada por George Bush (como lo ha mostrado el informe Chilcot), sino de la izquierda que defiende la justicia social.
La pregunta hoy, incluso en países tradicionales de capitalismo democrático, es cuánto tiempo será posible aislar la economía de la intervención democrática sin tener que recurrir a métodos del estilo Pinochet 
Streeck, uno de los más respetados intelectuales de esa izquierda europea, no está por abrir las fronteras. Al menos mientras esa no sea una decisión democrática de los europeos. Y hoy claramente no lo es. Así lo explicó a CIPER:
-En el corto plazo la respuesta europea a la crisis debe ser ayudar a los sirios y a otras personas que están sufriendo, proveyendo infraestructura a los campos de refugiados en Turquía y Jordania y donde sea, incluyendo escuelas, hospitales y re-asentando a los más vulnerables en Europa occidental, por ejemplo, a las familias con niños pequeños o personas que tienen enfermedades. Pero la inmigración regular hacia los mercados de trabajo europeos debe ser examinada por separado, y debe ser regulada de manera que las condiciones de trabajo dignas y salarios dignos se puedan garantizar para todos, viejos y nuevos residentes, a diferencia de lo que ocurre en Estados Unidos donde eso está garantizado para los primeros. Luego de eso necesitamos prepararnos para ayudar a los sirios, iraquíes y afganos y otros a reconstruir sus países una vez que la guerra termine y las fuerzas de ocupación se hayan ido.
Para subrayar la diferencia entre esta postura y la de Donald Trump, Streeck precisa que el rechazo a los inmigrantes que vocea el candidato estadounidense es, en realidad, engañoso. “Tengo la impresión de que la economía americana no podría existir sin inmigración de trabajadores de baja calificación provenientes de América Latina”, dijo a CIPER. Y agregó que si líderes como Trump demonizan a esos inmigrantes no es porque no los quieran, sino “porque eso les permite a las empresas contar con trabajadores incapaces de reclamar derechos sociales, usar los servicios sociales u organizarse en sindicatos”. Por ello, Streeck cree que si Trump gana las elecciones no hará nada en contra de la inmigración.
La situación en Europa –afirma Streeck- es distinta:
-Muchos países tienen salarios mínimos y extendidos estados de bienestar y no pueden, por muchos motivos, aceptar una doble situación del mercado de los trabajadores en la que los derechos sociales de los inmigrantes no sean reconocidos. Angela Merkel
Angela Merkel
Dado lo anterior, si Europa no limita el número de inmigrantes, pone una presión enorme sobre su Estado de Bienestar (que, como se verá luego, está ya malherido) y sobre las remuneraciones de sus clases medias y pobres. Son estos grupos los que se han comenzado a oponer a la inmigración. Su reacción, dice Streeck, “ha sido demonizada” por empleadores y dirigentes políticos, “como un nuevo despertar del nacionalismo”. Pero Streeck no ve en esa reacción nacionalismo, como tampoco ve humanitarismo en muchos empleadores y políticos que argumentan a favor de abrir las fronteras.
Para el sociólogo alemán muchos empresarios simplemente quieren que más inmigración “ayude a que los salarios bajen y así prevenir lo que llaman ‘cuellos de botella’ que es cuando la falta de mano de obra empuja las remuneraciones hacia arriba”.
Y sobre la decisión de Merkel de 2015 de abrir las fronteras, Streeck dice: “Dudo que sea beneficioso para Siria, África Occidental o Pakistán si nosotros descremamos sus economías y absorbemos a todos sus trabajadores capacitados, a sus científicos y emprendedores. Mi corazonada es que detrás de la política de refugiados alemana hay un vampirístico deseo de absorber los trabajadores calificados de los países que sufren todavía guerra y pobreza. Esto no puede ser en el interés de esos países”.
-Durante siglos Europa ha explotado los recursos de Asia, África y Latinoamérica. ¿No cabe esperar que Europa se haga cargo más activamente en los problemas de pobreza y de refugiados?
La miseria que hay en zonas de América Latina, África o el Medio Oriente no puede ser curada a través de la emigración hacia Europa. No soy filósofo así que no puedo decir si hay una obligación moral que constriña a los países occidentales a simplemente abrir sus fronteras. Como cientista y economista político puedo decir que, aunque uno puede razonablemente argumentar a favor de esa obligación, las mayorías políticas en Europa no la van a aceptar y se rebelarán, como ya lo están haciendo. Entonces, hay que encontrar otras maneras. Hay que destacar, por ejemplo, que los Estados Unidos, cuyas tropas están presentes en casi todos los lugares donde hay problemas, no han aceptado todavía a un solo refugiado de Siria. Ni siquiera dejan entrar a los intérpretes afganos que usaron para interrogar a los talibanes sospechosos, a pesar de que ellos son obviamente los primeros en ser asesinados cuando las tropas se vayan. Esos ciudadanos afganos ahora se presentan en las fronteras alemanas como refugiados. ¿Están obligados los europeos a dejarlos entrar? Tenga en cuenta también que Alemania y otros países europeos han fracasado hasta ahora en hacerles ver a sus aliados estadounidenses que sus intervenciones militares sin sentido son la mayor fuente de personas que abandonan sus países de origen en el Oriente Medio. Cuando haya paz ahí, habrá una inversión significativa, el comercio mejorará y esos países podrán empezar a desarrollarse de nuevo. MATANDO AL ESTADO DE BIENESTAR
Pese a sus contradicciones, Europa sigue siendo la inspiración de muchas de las reformas que algunos quisieran aplicar en Chile. Desde la educación finlandesa (pública, gratuita, sin selección de alumnos, ni competencia entre colegios y de alta calidad), hasta el sistema de salud inglés que garantiza atención sin costo a todos sus ciudadanos, o las ya citadas pensiones danesas. Muchas políticas europeas desafían las convicciones económicas que han gobernado Chile desde la dictadura. Las marchas estudiantiles de 2011 por la educación universitaria gratuita y las actuales manifestaciones en contra del sistema de AFP se alimentan de esa fuente.
Votar es muy importante. Pero debe tener consecuencias. Si un Estado no tiene otra opción que seguir las instrucciones de sus acreedores, no hace diferencia quién es elegido ni cómo 
Wolfgang Streeck cree que esas políticas son cada vez más difíciles de sostener y piensa que los chilenos debemos asumir que ya no podremos construir un Estado de Bienestar como el que disfrutaron los europeos en los último 50 años.
-Dado que el Estado de Bienestar está retrocediendo en el centro, ¿cómo podría emerger de nuevo en la periferia? -dijo Streeck a CIPER.
En un reciente artículo Streeck argumenta que parte de ese retroceso tiene que ver con cómo se construyó la Unión Europea (UE): “En vez de proteger a los ciudadanos del huracán que han provocado los mercados (especialmente en la crisis financiera de 2008), se transformó en un poderoso motor de liberalización al servicio de una profunda reestructuración de la vida social”. Y puntualiza que fueron los británicos los que durante el gobierno de la conservadora Margaret Thatcher “bloquearon el desarrollo de la UE como un estado supranacional de protección” y que en estos años padecieron lo que habían alimentado: su país se transformó en dos naciones, “una de ganadores que usan el mundo de la globalización como una extensión de su jardín, y la de los perdedores, expulsados del acceso a los bienes comunes”.
Lo mismo –dice Streeck- ha ocurrido en muchas partes de Europa, y en vez de estar los latinoamericanos avanzando hacia ese modelo, es Europa la que retrocede; son sus instituciones públicas las que se debilitan y se vuelven impotentes para regular los mercados y proteger a sus ciudadanos (“Hay sociedades capitalistas altamente desarrolladas que presentan similitudes preocupantes con los llamados países del Tercer Mundo”, dijo en una entrevista reciente). Bernie Sanders
Bernie Sanders
Europa, en la práctica, parece encaminarse hacia una democracia a la estadounidense, modelo que Alan Greenspan, presidente de la Reserva Federal de Estados Unidos sintetizó cuando en 2007 le preguntaron qué candidato presidencial apoyaba: “Tenemos la fortuna, gracias a la globalización, de que las decisiones políticas han sido largamente reemplazadas por las fuerzas del mercado global. Dejando el tema de la seguridad de lado, es difícil que algún candidato haga una diferencia. El mundo es gobernado por las fuerzas de mercado”.
Streeck afirma que los que se oponen a esa limitación de la soberanía nacional y buscan reponer el poder que alguna vez tuvo la democracia sobre los mercados –por ejemplo, el ex candidato presidencial Bernie Sanders, el movimiento “Podemos” en España, el laborismo de Jeremy Corbyn en Inglaterra, o Syriza en Grecia- “son combatidos con dientes y uñas. Los bancos centrales y las organizaciones internacionales como la Unión Europea están todavía pensando cómo suprimir o esterilizar estos movimientos”, dijo Streeck a CIPER.
En su último libro Comprando Tiempo: la crisis retrasada del capitalismo democrático (Verso, 2014), Streeck analiza cómo las democracias capitalistas europeas llegaron al punto en el que “la democracia representativa ya no representa nada” según afirma el sociólogo francés Christian Laval .
En esencia, Streeck sostiene que desde la Segunda Guerra Mundial hasta ahora las democracias europeas han enfrentado cuatro crisis importantes. De las tres primeras supieron salir manteniendo “la apariencia de que el capitalismo podía seguir proveyendo crecimiento material para todos”. De la última crisis (2008), Streeck no ve solución clara. De hecho, cree que la crisis sólo la ha pospuesto, y que las naciones desarrolladas están comprando tiempo. NO MAS SINDICATOS
La historia económica que reconstruye Streeck en su libro se enfoca en la tensión que existe entre trabajadores y capitalistas por la distribución de la riqueza. Y muestra como, década tras década, los que viven de su trabajo van perdiendo poder frente al 1% más rico. Más allá de lo discutible que pueden ser las interpretaciones que hace Streeck, su reconstrucción tiene la virtud de que vincula importantes fenómenos sociales (como reducciones tributarias, decadencia de los sindicatos y endeudamiento de las personas) que usualmente tienden a considerarse por separado.
Sostiene que tras la Segunda Guerra Mundial emergieron en Europa democracias que lograron establecer paz entre trabajadores y capitalistas a través de equilibrar los mercados con políticas de protección. Estos estados intervenían en la economía para generar crecimiento y corregir las consecuencias sociales de éste. Se financiaban principalmente con impuestos sobre los más ricos, lo que también tuvo el efecto de hacer que la desigualdad de ingresos no fuera tan alta.
Siguiendo la terminología del economista Joseph Schumpeter, Streeck denomina a este tipo de democracias Estado Recaudador (Tax State).
A fines de los ’60 el crecimiento económico de estos estados empezó a tambalear y la presión de trabajadores y sectores medios por más prosperidad -dice Streeck- amenazó a estas democracias con la primera gran crisis de legitimidad. Esa crisis logró ser aplazada de un modo inesperado: con inflación. “El truco fue posponer el emergente conflicto entre los recursos que recibía el capital y el trabajo introduciendo recursos adicionales, aunque estos existieran solo en el papel moneda y no en la realidad”, escribe Streeck en su libro.
La solución de hacer aparecer que la torta era más grande, a través de imprimir más billetes, duró poco tiempo pues las tasas de inflación se dispararon en todo el mundo: mientras el Reino Unido superaba el 20% anual a mediados de los ‘70, Estados Unidos se acercaba casi al 15% al comenzar la década de los 80. Dice Streeck que la reacción de los capitalistas fue entonces volcarse hacia el neoliberalismo; romper con el Estado de Bienestar que había permitido su crecimiento y la paz social hasta entonces y empujar organizadamente hacia la liberalización del capitalismo y la expansión de sus mercados en el ámbito local e internacional. Es entonces que el equilibrio entre las fuerzas del trabajo y el capital comenzó a inclinarse a favor de los segundos.
En el plano político este proyecto se hizo posible con el ascenso al poder de Ronald Reagan en Estados Unidos (1981-1989) y de Margaret Thatcher en el Reino Unido (1979-1990), ambos llevaron adelante un programa neoliberal caracterizado por la rebaja tributaria y la reducción de la intervención pública en la economía. Esa política fue exitosa en controlar la inflación, pero generó tasas crecientes de desempleo (en EE.UU. llegó al 20 % a comienzos de los ‘80) y volvió a encender la tensión entre trabajadores y capitalistas.
Streeck escribe que Reagan y Thatcher usaron entonces el poder del Estado para “disciplinar a las organizaciones de trabajadores”, las cuales hasta ese momento (siguiendo las ideas del economista John Maynard Keynes) se consideraban claves para redistribuir la riqueza, producir demanda agregada y crecimiento económico. Streeck menciona dos momentos cruciales. El primero es la huelga de los controladores aéreos estadounidenses de 1981. A las 48 horas de iniciada la huelga, Reagan despidió a todos los controladores y los reemplazó permanentemente. Joseph Mccartin, profesor de historia de la universidad de Georgetown, resalta que hasta esa huelga los sindicatos estadounidenses eran una fuerza política importante y que su rápida derrota mandó un potente mensaje a todo el país sobre la inseguridad de los trabajos y sobre el nulo rol que le asignaba a los sindicatos el emergente modelo neoliberal.
Creo que no hay correcciones de mercado posibles sin sindicatos, entendidos como organizaciones autónomas, capaces de negociar igual a igual con los empleadores en defensa de los intereses de sus miembros 
El segundo episodio es la huelga de los mineros del carbón en el Reino Unido. Se inició en 1984 cuando Thatcher anunció el despido de 20 mil trabajadores de las minas que manejaba el Estado y 120 mil mineros británicos paralizaron sus actividades. Lo que a Reagan le tomó menos de una semana a Thatcher le tomó un año. Finalmente no solo terminó despidiendo a más de 90 mil trabajadores y privatizando las minas que eran rentables, sino que fijó en el debate público una imagen de los sindicatos que sigue resonando hoy: los llamó el “enemigo interno”. En un discurso ante los miembros de su partido, Thatcher dijo: “Tuvimos que enfrentar a un enemigo externo en las Falklands”, pero en el caso del carbón “la lucha fue contra un enemigo interno mucho más difícil de vencer y más amenazante contra la libertad” (Ver “El enemigo interno” de Seulmas Milne).
Desde entonces la fuerza sindical comenzó a decaer en todo el mundo. Incluso fueron dejados de lado por la academia, como remarca Streeck en una entrevista de 2011. En la primera edición del manual de Economía Política de Smelser y Swedberg, dice Streeck: “No había una sola mención a los sindicatos en todo el libro… y es imposible entender el debilitamiento social de la economía de la post guerra sin tener en cuenta qué posibilidad hay de negociar colectivamente o de que las organizaciones sociales intervengan en los mercados de acuerdo a sus objetivos políticos”. (Para las siguientes ediciones de ese manual le pidieron a Streeck que escribiera de los sindicatos).
La desaparición de ese concepto tiene ejemplos recientes en Chile: hace menos de un mes el Tribunal Constitucional borró la palabra sindicato de la reforma laboral que, en los discursos, pretendía mejorar las condiciones de negociación de los trabajadores.
Para Streeck la eliminación de los sindicatos ha sido muy dañina para la democracia:
-Creo que no es posible hacer correcciones a los mercados sin sindicatos, entendidos como organizaciones autónomas, capaces de negociar de igual a igual con los empleadores en defensa de los intereses de sus miembros. La declinación de los sindicatos en las últimas dos o tres décadas ha implicado la declinación de la democracia-dijo a CIPER.
Streeck resaltó, además, otra correlación: “Hay que destacar que la declinación de los sindicatos ha ocurrido también de la mano de la declinación del crecimiento económico, lo opuesto de lo que los neoliberales habrían esperado”.
Las cifras del Banco Mundial le dan plausibilidad a su observación. Mientras en la década del 60 y 70 –cuando los sindicatos eran fuertes- la economía del mundo creció a un ritmo de 3%, desde 1980 hasta 2010 (periodo en que el neoliberalismo venció a los sindicatos) la economía creció 1,4% al año. ENDEUDAR AL ESTADO
Mientras el poder de las organizaciones laborales menguaba, otro fenómeno desbalanceó aún más el escenario a favor de los dueños del capital. El cientista político Jeffrey Winters lo analiza en detalle en su libro Oligarquía: es la aparición -a mediados de los ‘50- de una industria de la defensa de la riqueza, integrada por profesionales de clase media altamente preparados que diseñan estrategias jurídicas para que los más ricos logren pagar menos impuestos y argumentos políticos para que las medidas que los benefician parezcan beneficiosas para todos. Esa industria -dijo Winters a CIPER- empujó y justificó la expansión de los paraísos tributarios que han permitido que las elites de todo el mundo reduzcan al máximo su contribución a las sociedades en las que hacen sus negocios y prosperan. Jeffrey Winters (Fuente: www.jfcc.info)
Jeffrey Winters (Fuente: www.jfcc.info)
Para Streeck, la drástica reducción en la recaudación tributaria tuvo un efecto central en el “Estado Recaudador”. Debió comenzar a endeudarse con el sistema financiero internacional para seguir financiando su operación y la protección social (la cual se hizo más necesaria debido el aumento del desempleo). Las democracias capitalistas europeas pasaron así de ser Recaudadoras a Deudoras. Y a partir de ese momento, dice Streeck, dejaron de estar enfocadas en los intereses de sus ciudadanos para buscar satisfacer las necesidades de los inversionistas que les prestan y que hacen las inversiones que los estados ya no tienen dinero para hacer.
Esos inversionistas son esencialmente buscadores de utilidad, pero tienen un ojo puesto en el riesgo. Y el riesgo, cuando se financia la deuda de un país o se invierte en él, es la posibilidad de que por la vía de la democracia los gobiernos cambien las reglas y la tasa de utilidad se reduzca. Los estados se vuelven así -dice Streeck- custodios de reglas y condiciones que sean amistosas con los inversionistas. Los reclamos de las personas se vuelven populistas, poco serios, peligrosos.
Streeck menciona en su libro a Calpers y PIMCO, dos grandes fondos especializados en el mercado de los bonos públicos (es través de la emisión de bonos que los gobiernos recolectan un porcentaje del dinero que necesitan para financiarse). Los ministros de Hacienda se juntan con los gerentes de estos fondos para recibir “asesoraría sobre una correcta política fiscal” donde “lo correcto” es aquello que permite a estos fondos hacer inversiones de largo plazo. Para evitar que las democracias, a través de las burocracias estatales, tomen medidas que amenacen las rentas de esos fondos, Streeck dice que las políticas neoliberales crearon instituciones independientes (como los bancos centrales) inmunes a los resultados electorales, “transfiriendo las decisiones económicas a comités de expertos” y dando garantía a los dueños del capital de que la democracia “no intervendrá en la economía”. ENDEUDAR A LAS FAMILIAS
La solución del endeudamiento público volvió a posponer la crisis del sistema. Pero a mediados de los ‘90 las deudas públicas llegaron a tal nivel (especialmente en EE.UU.) que los inversores comenzaron a preocuparse de la real capacidad de los países de devolver los préstamos. La solución fue comenzar a desmantelar el Estado de Bienestar, lo que fue llevado adelante en Estados Unidos por el demócrata Bill Clinton y en el Reino Unido por el nuevo laborismo de Tony Blair. Así, dice Streeck, mientras la derecha recortó los impuestos, lo que recortaron los demócratas y la izquierda inglesa fueron los programas sociales.
Esos recortes en el Estado de Bienestar generaron un vacío de protección pública potencialmente explosivo. Dice Streeck que este vacío se resolvió otra vez recurriendo a la ilusión de riqueza: se facilitó el acceso al crédito a las familias.
Desde Ronald Reagan en adelante se había promovido en Estados Unidos y luego en Europa una creciente desregulación financiera, y eso hizo posible que en los ‘90 se masificara el endeudamiento de las personas. En el corto plazo, opina Streeck, esto permitió a las familias seguir obteniendo salud, educación y otros bienes públicos que estaban siendo recortados.
Es interesante destacar que el modelo de suplir con deuda lo que el Estado no provee es la esencia en Chile de políticas como el Crédito con Aval del Estado (CAE), mecanismo con el cual el Presidente Ricardo Lagos buscó que los más pobres pudieran estudiar en la universidad facilitándoles mecanismos para endeudarse con el sistema financiero. En parte por la mala calidad de la educación que se ofrecía, por las altas tasas de interés que cobraban los bancos y porque los trabajos para los estudiantes que se formaban no existían (ver entrevista a Ben Ross Schneider), esa estrategia terminó generando al primer gran cuestionamiento al modelo de desarrollo chileno desde el fin de la dictadura.
A nivel internacional el modelo del endeudamiento de las familias estalló en la crisis financiera de 2008, provocada porque los bancos hicieron grandes negocios ofreciendo créditos hipotecarios a personas que no podían pagar y luego se vendieron unos a otros esos grupos de deudores. Los estados debieron salir al rescate de sus sistemas financieros.
A partir de esta reconstrucción de la historia económica desde la Segunda Guerra Mundial hasta hoy, Streeck argumenta que tanto la inflación, como el endeudamiento público y el privado fueron métodos a los que se recurrió para generar la ilusión de que el sistema generaba crecimiento y prosperidad para todos, cuando en realidad los dueños del capital recibían una cantidad cada vez mayor de la riqueza que se producía.
Sobre esa base Streeck argumenta que no es el Estado de Bienestar el que ha quebrado a los países. La actual crisis de las finanzas públicas, afirma, “no es el resultado de un exceso de democracia redistributiva sino de una baja general en los niveles de tributación” y también “del endeudamiento en que incurrieron los estados para salvar al sistema financiero”. Fue el mercado operando sin regulaciones ni contrapesos políticos lo que trajo a Europa hasta este punto.
No solo el Estado de Bienestar ha sido horadado. Streeck cree que el capitalismo se ha puesto en una posición en que puede autodestruirse, pues ya no puede proveer crecimiento para todos y, a la vez, permitir la alta acumulación de los dueños del capital. En un artículo de 2014 (“¿Cómo terminará el capitalismo?”) afirma que “el avance capitalista ha destruido ya prácticamente todas las agencias que pudieran estabilizarlo a base de limitarlo”. Para Streeck este sistema es como un reactor nuclear que necesita refrigeración. Necesita fuerzas compensatorias que contengan la acumulación sin freno a través de controles y equilibrios sociales. Esas fuerzas ya no existen y “el capitalismo puede auto-debilitarse por un exceso de éxito”, dice.
En este escenario de completo dominio de los mercados, Streeck estima que se han incubado tres grandes problemas de largo plazo para los cuales no hay aún una solución clara: la reducción de las tasas de crecimiento que han venido cayendo desde los ‘80; el incremento de la concentración de la riqueza y un aumento de la deuda pública (en “¿Cómo terminará el capitalismo?” presenta gráficos que ilustran estas variaciones).
En su opinión, en el pasado las democracias sortearon las crisis de legitimidad y mantuvieron la paz entre trabajadores y capitalistas creando la ilusión de crecimiento a través de la inflación, del endeudamiento público y de los hogares. Hoy enfrentan un callejón que parece sin salida: no hay a quién mas endeudar. ¿Cómo generar crecimiento ilusorio o real que siga posponiendo el conflicto social?
Estados Unidos ni siquiera ha dado refugio a los intérpretes afganos que usaron para interrogar a los talibanes sospechosos, a pesar de que ellos son obviamente los primeros en ser asesinados cuando las tropas se vayan 
Wolfgang Streeck es pesimista. Cree que estos tres problemas se potencian entre ellos: “Cada vez hay más evidencia de que la desigualdad creciente puede ser una de las causas del declive del crecimiento” y que “el bajo crecimiento, a su vez, fortalece la desigualdad al intensificar el problema de la distribución”. Y argumenta que el endeudamiento con el que se buscó “compensar a los asalariados y a los consumidores por la creciente desigualdad provocada por el estancamiento de los salarios y los recortes de los servicios públicos”, ha llegado a un límite pues no logró reactivar el crecimiento. “¿Puede continuar indefinidamente lo que parece ser un círculo vicioso de tendencias dañinas? ¿Existen fuerzas contrarias que puedan romperlo y qué ocurrirá si estas no se materializan, tal como ha sucedido durante casi cuatro décadas?”, se pregunta en su artículo “¿Cómo terminará el Capitalismo?”.
Contra la idea extendida de que el capitalismo llega a puntos críticos y luego alcanza un nuevo equilibro, Streeck percibe un declive gradual, aplazado pero inexorable. Y si las tasas de crecimiento siguen cayendo en Europa y el sistema “no es capaz de producir ni siquiera una ilusión de crecimiento sostenible, llegará el momento en que el camino del capitalismo y la democracia se separen”. Esto es, que las democracias de estos países terminen siendo completamente neutralizadas para que los mercados puedan operar sin restricciones de derechos ni obligaciones con la sociedad.
Streeck dijo a CIPER:
-El capitalismo contemporáneo en los llamados países avanzados parece requerir de un Estado que discipline y por lo tanto que no se vuelva un Estado Social. Y los estados han entendido que ellos deben disciplinarse a sí mismos sino serán abandonados por el capital móvil. Esto es lo que está detrás del actual vaciamiento de las instituciones democráticas, incluso en los países tradicionales de “capitalismo democrático”. La pregunta hoy es cuánto tiempo será posible aislar la economía de la intervención democrática sin tener que recurrir a métodos del estilo Pinochet. CRECIMIENTO DE QUIÉN Wolfgang Streeck
Wolfgang Streeck
Sobre el futuro, en una entrevista reciente Streeck argumentó: “Mi hipótesis es que atravesaremos un largo periodo de transición, en el que no sabemos hacia dónde vamos. Es un mundo de incertidumbre, desorden, desorientación, en el que todo tipo de cosas pueden pasar en cualquier momento. Nadie sabe cómo salir del problema, solo vemos que crece”.
En esa incertidumbre, que eventualmente puede terminar en métodos estilo Pinochet, sugiere que es necesario fortalecer la democracia. Pero, ¿cuáles son las características que una democracia debe tener? La pregunta es interesante para un país como Chile que durante mucho tiempo ha asociado democracia con votar y que este año ha discutido sobre la estructura y los contenidos de una nueva Constitución.
-¿Tiene en mente un modelo de lo que la Constitución debe decir o representar para defender la democracia? Votar es muy importante. Pero debe tener consecuencias. Si un Estado no tiene otra opción que seguir las instrucciones de sus acreedores y la voluntad de los inversionistas extranjeros, no hace diferencia quién es elegido ni cómo. La democracia debe tener un efecto. Y cuando ese efecto es real y no una apariencia, involucra la soberanía, interna y también externa. Dada la magnitud de los problemas de hoy no pongo mucha fe en el tema constitucional. En cambio, lo que me parece esencial es movilizar a las personas y la libertad de movilizarse; también la libertad de prensa, incluyendo la existencia de una prensa independiente, alternativa en la prensa escrita y en los medios digitales. Y no menos importante libertad académica para enseñar e investigar. Estos son recursos para movilizar y contra movilizar mucho más importantes que, digamos, si hay una segunda cámara parlamentaria o no.
-En su libro usted destaca la necesidad de instituciones democráticas que limiten los mercados. Los economistas neoliberales argumentan que limitar los mercados implica limitar el crecimiento. Para mantener el sistema democrático, ¿cree que hay que aceptar que el crecimiento va a reducirse? La pregunta es siempre “crecimiento de qué” y “para quién”. El crecimiento en los países de la OECD ha estado declinando por varias décadas, mientras que las utilidades se han incrementado, especialmente en finanzas, con la consecuencia de un explosivo crecimiento en la desigualdad. El crecimiento económico no necesariamente significa que los beneficios escurran a toda la sociedad y sino escurre el crecimiento no es necesariamente algo deseable. El crecimiento puede caer de todos modos. Recuerde a los celebrados BRICS (Brasil, Rusia, India China y Sudáfrica) los cuales, con la excepción de China, son considerados hoy casos perdidos.
-En su reciente libro Desigualdad. ¿Qué podemos hacer?, el economista Anthony Atkinson afirma que reducir la desigualdad es un objetivo que los países deben perseguir aunque el costo sea reducir el crecimiento. Sostiene que “una torta mejor repartida” es preferible a una más grande distribuida con los niveles actuales de desigualdad. ¿Está de acuerdo? ¿Cree que renunciar a niveles de crecimiento es políticamente posible en países como Chile que aún no alcanzan el desarrollo? Estoy de acuerdo con Atkinson, especialmente porque un crecimiento inequitativo puede no ser sustentable social y políticamente. Pero, ¿se puede basar una política de equidad social a expensas de crecimiento o de la promesa de crecimiento? No sin gran apoyo “desde abajo”, y aún así esto puede ser difícil. Respecto de Chile yo no sé mucho de su situación. En otros países uno puede tener dudas si las clases medias realmente necesitan más autos alemanes, ropa interior francesa, series de televisión americanas o pilas de poleras baratas de Tailandia. Pero este es un punto discutible ya que la clase media casi siempre tendrá suficiente influencia política para conseguir por sí mismos lo que desean.
-En su libro El Estado emprendedor, Mariana Mazzucato argumenta que para que los países crezcan el Estado debe involucrarse en el desarrollo de las industrias nacionales para producir economías innovadoras. Aunque eso suena bien desde la macroeconomía, en términos de los equilibrios políticos el acuerdo Estado-Empresa puede ser una pesadilla para los ciudadanos. ¿Cómo evalúa usted las políticas industriales que consideran a los países como equipos productivos? Probablemente es cierto que las políticas industriales pueden desarrollar empresas y sectores, y contribuir a la prosperidad económica. Pero eso no es nada nuevo y la pregunta es por qué eso no ha detenido la marcha hacia el neoliberalismo. Sin tener en cuenta los intereses económicos y el poder, esos libros son fantasías tecnocráticas que hacen a las personas olvidar el mundo real. La idea de los países como equipos productivos es un lenguaje de propaganda para los consultores de negocios, ansiosos de disfrutar su momento de fama antes de que sean rápidamente olvidados. El capitalismo es sobre acumulación de capital, no entre los países, sino entre los capitalistas.
submitted by curromucho to podemos [link] [comments]


2016.05.21 23:22 ShaunaDorothy ¡Libertad inmediata a Antonio y Héctor Cerezo y Pablo Alvarado! (verano de 2005)

https://archive.is/wGbn1
Espartaco No. 24 (Joven Espartaco)
verano de 2005
¡Libertad inmediata a Antonio y Héctor Cerezo y Pablo Alvarado!
El pasado 1º de marzo Alejandro Cerezo Contreras fue liberado del penal de La Palma luego de que un tribunal federal le otorgara un amparo contra su sentencia a siete años y medio de prisión por los delitos de delincuencia organizada y acopio de armas. Originalmente, Alejandro, estudiante de Sociología en la UAM y Economía en la UNAM, fue acusado, junto con sus hermanos Antonio y Héctor (este último estudiante de la Facultad de Filosofía y Letras en la UNAM) y Pablo Alvarado Flores, de una letanía absurda de delitos (terrorismo, daño en propiedad ajena, asociación delictuosa, almacenamiento de armas, cartuchos y artificios) por ser los supuestos responsables de tres petardazos en sucursales de Banamex en agosto de 2001 y pertenecer a las Fuerzas Armadas Revolucionarias del Pueblo (FARP), grupo guerrillero que se había adjudicado el ataque. Antonio y Héctor Cerezo y Pablo Alvarado continúan en prisión cumpliendo una sentencia de siete años y medio.
Los hermanos Cerezo y Pablo Alvarado fueron víctimas de un embuste policiaco y son prisioneros de la lucha de clases. Las “pruebas” para detenerlos fueron armas, cartuchos y dispositivos electrónicos para realizar artefactos explosivos supuestamente “encontrados” en el domicilio de Héctor y Antonio y propaganda perteneciente al Ejército Popular Revolucionario (EPR). Sin embargo, su defensa se encargó de echar abajo la mayoría de las acusaciones. Por ejemplo, las armas y artefactos explosivos nunca fueron puestos a consideración del juez, ni tampoco reconocidos por los policías que realizaron el cateo a la casa de los Cerezo. Ningún testigo pudo ubicar a los acusados en el lugar de las explosiones.
Aunque fueron absueltos por los delitos relacionados con los petardazos en las sucursales de Banamex, los Cerezo fueron sentenciados por los demás delitos con el argumento de que “al colocarse los explosivos se pintaron las siglas FARP, grupo guerrillero al que sin duda estaban vinculados los acusados, al menos con su ideología.” Esto hace evidente que el verdadero motivo de su detención es su ideología opuesta al orden social existente.
Durante su detención y juicio, los hermanos Cerezo fueron víctimas una y otra vez de la brutalidad estatal. En tres cartas desgarradoras escritas desde La Palma, Héctor, Antonio y Alejandro narran cómo, en el momento de su detención, fueron golpeados en diversas partes del cuerpo, tirados del pelo fuertemente, asfixiados con bolsas de plástico (incluso una de ellas contenía tunas sin pelar momentos antes de ser utilizada para asfixiarlos), recibieron amenazas de violación, de traslado al Campo Militar No. 1 y de desaparición, entre otras muchas vejaciones más. Ya en el penal de La Palma, los Cerezo comprobaron la humillación y maltrato que sufren las miles de personas internas en las cárceles mexicanas, situación que se recrudeció con la toma del penal por el ejército. Alejandro expresa amargamente que podían comer o salir al patio sólo si “bien les iba”. Además, los Cerezo fueron separados ilegalmente y dos de ellos trasladados a otros penales de máxima seguridad. Emilia y Francisco, los dos hermanos libres, recibieron diversas llamadas telefónicas amenazándolos de muerte y encontraron una cámara de vigilancia frente a su casa.
Los hermanos Cerezo habían realizado trabajo comunitario en regiones indígenas marginadas y publicaron la revista de crítica política y cultural Revuelta. Sus padres, Emilia Contreras y Francisco Cerezo, han sido desde muy jóvenes luchadores sociales. Este último ha defendido a presos políticos y ha dado pláticas en algunas universidades y escuelas normales rurales sobre la vida de Emiliano Zapata y en defensa de la Revolución Cubana. La actividad crítica y de lucha social de la familia Cerezo y la posesión de libros y propaganda política son las verdaderas causas de su detención y represión. Los hermanos Héctor y Antonio Cerezo y Pablo Alvarado son prisioneros de la guerra de clases; está en el interés de los trabajadores y todos los oprimidos luchar por su liberación inmediata, ya que con su detención y encarcelamiento el estado burgués quiere intimidar a todo aquél que se oponga a las injusticias del sistema capitalista y luche por mejores condiciones de vida para los oprimidos. En su incesante esfuerzo por destruir toda disidencia social, el estado mexicano detiene ilegalmente, tortura, fabrica delitos, desaparece personas y ejecuta. Su objetivo es aterrorizar a la población y detener la lucha social. Al defender a los Cerezo y Pablo Alvarado defendemos también el derecho de los izquierdistas en su conjunto a existir y luchar. En la Juventud Espartaquista exigimos: ¡Abajo los cargos contra Héctor y Antonio Cerezo y Pablo Alvarado! ¡Libertad inmediata e incondicional!
Solamente la movilización más amplia del poder social de la clase obrera, que deriva de su relación con los medios de producción, podrá lograr extender la victoria de la libertad de Alejandro Cerezo a los demás prisioneros de la guerra de clases, y no la supuesta “imparcialidad” y “justicia” de tal o cual órgano del estado burgués. Hacemos el más amplio llamado a los obreros, estudiantes, organizaciones de izquierda y jóvenes interesados en repudiar esta campaña rastrera de represión a nutrir las movilizaciones que luchan por la libertad de los hermanos Cerezo. ¡Un golpe contra uno es un golpe contra todos! ¡No hay justicia en los tribunales burgueses!
Régimen foxista continuador de la guerra sucia
Es bien sabido que el PRI llevó a cabo asesinatos masivos contra estudiantes en los años de 1968 y 1971, de indígenas en Acteal y Aguas Blancas, reprimió a sangre y fuego las luchas obreras, militarizó Chiapas, realizó miles de desapariciones de izquierdistas y críticos, etc. La lista de crímenes en la cuenta de este asqueroso partido burgués es interminable (ver “La guerra sucia del capitalismo mexicano”, Espartaco No. 19, otoño-invierno de 2002). Sin embargo, burgueses y toda clase de liberales celebraron estridentemente la llegada de la “democracia”, supuestamente simbolizada por el acceso al poder de Fox y sus compinches seminaristas del PAN, poniendo fin a setenta años de brutal régimen priista. Los marxistas del Grupo Espartaquista y la Juventud Espartaquista advertimos desde un principio que esto no era más que una burla cínica. Además de sus medidas económicas hambreadoras, los ataques contra las conquistas laborales de los trabajadores y su clericalismo reaccionario, el régimen de Fox se ha caracterizado por la venal represión y la implementación de medidas draconianas como la novísima Ley de Seguridad Nacional que legaliza prácticas comunes de la “guerra sucia” como el espionaje telefónico. Además, esta nueva ley implica que las huelgas en servicios públicos estratégicos (petróleo, electricidad, comunicaciones, etc.) podrían ser consideradas atentados contra la “seguridad nacional” y justifica su represión.
PRI, PAN y PRD están metidos hasta el cuello en la guerra sucia. Menos de un año después de que Fox llegara a la presidencia, sucedió el brutal asesinato de Digna Ochoa, luchadora social y abogada de los hermanos Cerezo, que había pasado gran parte de su vida defendiendo a huelguistas, campesinos y estudiantes acusados de “terrorismo”. Después de haber vivido mucho tiempo bajo amenazas de muerte y represión estatal, Digna fue baleada en la cabeza y en las piernas, ¡y el gobierno perredista encabezado por López Obrador afirmó que se trataba de un suicidio y cerró las averiguaciones sobre el caso!
El PRD burgués ha sabido también utilizar el terror estatal contra la población cuando ha sido necesario. A pesar de su careta de “amigo de los pobres”, el PRD participó en la represión de los activistas de la UNAM durante la huelga estudiantil de 1999-2000 que defendían la educación pública y gratuita. Por ejemplo, su policía capitalina llevó a cabo una brutal golpiza contra los estudiantes durante una marcha pacífica en el Periférico. Además, fue López Obrador el primero en proponer que el penal de La Palma se militarizara, implantando la funesta disciplina militar. ¡Ninguna confianza en los partidos burgueses PAN, PRI y PRD!
La UNAM sigue siendo escenario de una ofensiva salvaje contra activistas de izquierda. El 19 de abril de 2004, el día anterior a la conmemoración del quinto aniversario de la huelga estudiantil de 1999-2000, desapareció el estudiante de la Facultad de Filosofía y Letras Pável González. …l era un conocido activista zapatista y miembro del comité de huelga del CCH-Sur durante la huelga estudiantil, y también había participado en las protestas contra la “globalización” durante el foro económico mundial llevado a cabo en Cancún. Su cuerpo fue descubierto el 23 de abril en el Ajusco con signos de una brutal tortura, lesiones y violación ocasionados desde el primer día por sus siniestros captores. Este infame crimen nos recuerda a las peores épocas de la “guerra sucia”.
El 7 de mayo también de 2004, fueron baleados a sangre fría en la Facultad de Trabajo Social tres conocidos activistas por su defensa de la educación pública y gratuita: Mayra Claudia Valenzuela, José Luis Cordero y Noé Lucio Becerril. El verdugo fue el porro gángster Rodolfo Hernández, conocido por su vínculo con las autoridades universitarias. Incluso testigos oculares narran que fue ayudado por éstas para escapar después de perpetrar su ignominioso crimen.
Las vengativas autoridades universitarias han expulsado a alrededor de 300 estudiantes desde la fatídica ruptura de la huelga estudiantil por la PFP el 6 de febrero de 2000 por su participación en esa lucha y otras actividades de protesta. Por ejemplo, Francisco de Anda, partidario de la Liga de Trabajadores por el Socialismo, fue expulsado únicamente por pasar un volante y llamar por la abstención o voto nulo en las elecciones para consejeros universitarios. Otro caso es la expulsión del activista Jorge Martínez Valero. Su “delito” fue haber participado en la defensa de un paro en la Facultad de Ciencias Políticas, que conmemoraba el primer aniversario de la supresión de la huelga estudiantil, contra el ataque de 35 rompehuelgas que incluían a funcionarios y profesores universitarios. No contentas con esto, las funestas autoridades universitarias levantaron cargos contra Martínez Valero por “daño en propiedad ajena” por haber supuestamente dañado inmobiliario de la UNAM durante una toma de rectoría el 24 de febrero de 2004. Lo que las autoridades pretenden es criminalizar a este izquierdista por su actividad crítica. La Juventud Espartaquista exige: ¡Reinstalación inmediata de todos los activistas expulsados! ¡Abajo la represión contra activistas estudiantiles!
En México, como en los demás países subdesarrollados, el régimen “democrático” es sólo una frágil fachada que cubre la más brutal dictadura de la burguesía. Pero incluso en los países capitalistas avanzados la democracia burguesa parlamentaria, que los capitalistas hacen a un lado sin empacho para arremeter contra cualquier reto a su régimen, no es sino una cobertura para su dictadura de clase. Como explicó el gran revolucionario ruso Vladímir Ilich Lenin en su magistral obra La revolución proletaria y el renegado Kautsky: “La democracia burguesa, pese a ser un gran avance histórico en comparación con el medioevo, sigue siendo siempre —y no puede dejar de serlo bajo el capitalismo— estrecha, truncada, falsa e hipócrita, un paraíso para los ricos y una trampa y un engaño para los explotados, para los pobres.” A la par de sus recursos “democráticos” demagógicos, los capitalistas, para sostenerse en el poder, utilizan a la policía, el ejército, los tribunales, las cárceles —todo el aparato coercitivo irrevocablemente comprometido con la defensa de los intereses de la burguesía—. El estado se reduce a los destacamentos de hombres armados que mantienen la dictadura social de la clase dominante a través de la violencia. Esta función es imprescindible para la existencia del capitalismo y no desaparecerá por el intercambio del poder político entre los partidos burgueses, que pueden discrepar en muchas cosas, pero están de acuerdo en la condición fundamental del capitalismo: la preservación de la propiedad privada de los medios de producción mediante el uso sistemático de la violencia estatal.
Únicamente la toma del poder por la clase obrera, arrastrando tras de sí a todos los oprimidos, mediante una revolución socialista traerá justicia a las masas explotadas. Queremos ganar a la gente interesada en eliminar la miseria de esta sociedad a la perspectiva de la necesidad de una revolución socialista para erradicar de raíz al sistema capitalista de pobreza y represión. Para lograr este objetivo es indispensable forjar un partido proletario revolucionario, un tribuno del pueblo, defensor de todos los oprimidos por el capitalismo (indígenas, mujeres, homosexuales, inmigrantes, negros, etc.). Este partido obrero será como el Partido Bolchevique de Lenin y Trotsky que, luchando a la cabeza de todos los sectores explotados, llevó a cabo la grandiosa Revolución de Octubre y sacó al marxismo de los libros para trasladarlo a la realidad. ¡Por nuevas Revoluciones de Octubre!
http://www.icl-fi.org/espanol/eo/24/cerezo.html
submitted by ShaunaDorothy to Espartaco [link] [comments]


Los Profesores  Hola Soy German - YouTube Profesores robots en las escuelas infantiles de Corea del Sur 10 Castigos Escolares Que Fueron Demasiado Execivos Softek Evalúa Los Educadores Felices cambiarán el Mundo Maestros y Escuelas que Cambian tu vida Terrrible final LOS DEBERES Y DERECHOS DE LOS ESTUDIANTES, MAESTROS Y PADRES DE FAMILIA EN LA EDUCACIÓN Parodia de alumnos y profesores de hoy.wmv Cosas que los estudiantes hacen por no reprobar - YouTube

Lo que puede aprender España de la vuelta al cole en el ...

  1. Los Profesores Hola Soy German - YouTube
  2. Profesores robots en las escuelas infantiles de Corea del Sur
  3. 10 Castigos Escolares Que Fueron Demasiado Execivos
  4. Softek Evalúa
  5. Los Educadores Felices cambiarán el Mundo
  6. Maestros y Escuelas que Cambian tu vida
  7. Terrrible final
  8. LOS DEBERES Y DERECHOS DE LOS ESTUDIANTES, MAESTROS Y PADRES DE FAMILIA EN LA EDUCACIÓN
  9. Parodia de alumnos y profesores de hoy.wmv
  10. Cosas que los estudiantes hacen por no reprobar - YouTube

'VOZ' por Tavo Betancourt Facebook: https://www.facebook.com/TavoBetancourt18 Instagram: https://www.instagram.com/o_betancourt/ Youtube: https://www.youtube... Maestros y Escuelas que Cambian tu Vida nace el 2013 con la finalidad de ser una alternativa de solución para la preocupante situación educativa del país, reflejada en las pruebas PISA donde el ... 👑HolaSoyGerman Animado: https://www.youtube.com/channel/UCJo8zboESTv8cEKOLF185cA Mi otro canal JuegaGerman: http://bit.ly/JGsuscribete -----... Tanto los profesores como los estudiantes de hoy enfrentan muchos desafíos, como la carga de trabajo, el estrés, la falta de atención, etc. ¿Cómo transformar... Esos niños están desprotegidos del castigo físico por parte de profesores y otras figuras de autoridad. En todo el mundo, más de una tercera parte de los estudiantes de entre 13 y 15 años han ... El castigo hacia los niños y adolescentes es un tema que puede entrar en debate a la hora de aplicarlos, esto también involucra los castigos que se dan en la escuela por parte de los profesores. Derechos y deberes hacia los hijos 'son irrenunciables' por parte de los padres - Duration: 10:13. Globovisión Videos 35,522 views Los estudiantes de las escuelas infantiles en Corea del Sur ya no se pueden quejar de estar aburridos, ¡ahora hay profesores robots que los ayudan! Es una colaboración entre los departamentos de ... Con Softek GenTEST y Softek GenGAME, los profesores pueden crear las evaluaciones y autoevaluaciones de los temas que ven en clase, para que los estudiantes accedan a ellas mediante Softek ... Hoy en día los profesores se enfrentan a cada caso con sus alumnos en su busqueda por imponer disciplina y querer que obtengan conocimiento. ... Maestros revelan historias de estudiantes que se ...